viernes, abril 28, 2006

TE EXTRAÑO

Te extraño, te siento ausente; el sabor a sal es el recuerdo más cercano que de ti tengo. La luna se desliza entre mis dedos y se deposita temblorosa en mi memoria como un pajarillo recién nacido que cayó de su nido. Pero, aunque estás junto a mí, sólo te recupero en la llanura de tu alcoba y mis ojos sostienen tu presencia con el aroma de la noche en tu regazo. Definitivamente, te extraño.

jueves, abril 27, 2006

MANUAL PARA CANALLAS

"Ella me ha enseñado que las caricias nunca son las mismas, que cada beso, cada abrazo siempre será nuevo." Lo anterior es parte del texto "Sufro una mutación" de Roberto G. Castañeda, escritor que publica sus crónicas en El Gràfico, un periódico que circula en la Cd. de México y lo venden al módico precio de $3.00.
Pero, ¿por qué hablo de él? Ah, porque desde que leí por primera vez uno de sus escritos me atrapó con su estilo y su talento.
Desde el título: "Manual para canallas", te invita a adentrarte en sus desvaríos callejeros y a caminar por los arrabales que le han cobijado.
Lo mismo te cuenta de una parranda que se "echó" con Sabina, como de la desnudez de un amor lastimoso y podrido.
Es, de verdad, un canalla. Te encharca en sus angustias, en sus melancolías, en sus desmadres. Arriésgate a leerlo y sentirás desde su temblorosa mano que deja caer sobre tus ojos la ceniza ardiente del vigésimo cigarro del día. Por eso, antes de abrir el periódico y buscar la página de los espectáculos en la que viene, invariablemente los jueves, su texto, escupe al aire cuatro veces, hacia los cuatro puntos cardinales, para saber para dònde va el viento, porque después, inmediatamente después, no tendrás nombre, ni casa, ni lugar de origen que te reconozca.
Y aún se atreve a invitarte a que le escribas ( manualparacanallas@hotmail.com ), con seguridad para responderte con su más cruel carcajada burlona por saber que te ahogas en el pantano en el que te ha hundido.
Ojalá no caigas, como yo, en la trampa, y no termines también convertido en el más canalla de todos canallas.

miércoles, abril 19, 2006

AMOR MUERTO



Dice Neruda: "...Ya no la quiero, es cierto, pero ¡cuánto la quise!" Y es muy cierto que se puede reconocer que un amor que se ha sentido en el pasado y que siempre se supuso interminable y para toda la vida, llega un momento en que se tiene que aceptar que el sentimiento ha cambiado porque algo hizo que muriera. Por eso, al reflexionar sobre este asunto he decidido compartirles este poema, que salió publicado en mi libro "Malditas Palabras", al que he titulado "Amor muerto".

Ya no quiero estar contigo
mordiendo recuerdos,
creyendo en promesas
que se lleva el viento.
No quiero que escribas
una línea más
en el libro de mis nostalgias
y en el cuaderno abierto
de mis sueños.
¿Para qué sembrar caricias
en el terreno seco
de tu cuerpo desierto?
¿Para qué decir “te quiero”
con mi voz profunda
que surge desde la raíz
de este amor secreto
pero que no llega
a rozar, al menos,
tus oídos ciegos?
Ya no quiero sentir
tus manos frías
en el calor intenso
de mi sexo,
ni escuchar la rima de tu acento
en la soledad
de tu mirada perdida
que arrastras por el suelo.
¿Desde cuándo se me acabó el amor,
se murió el deseo,
y en su lugar creció
una bendita flor de muerto?
No lo sé,
y no le interesa a mi entendimiento.
Sólo sé que mi corazón
reposa en silencio:
sin dolor, sin llanto,
sin pena ni duelo
por el amor muerto que por ti siento.

martes, abril 18, 2006

MALDITAS PALABRAS


LOS ENAMORADOS BUSCAN LOS CIELOS NUBLADOS

Los enamorados buscan los cielos nublados
y las tardes sin sol con el corazón temblando.
Ellos no necesitan luz ni calor;
la luz les brota de las puntas de los cabellos
y el calor les surge desde todos los sentidos.
Cuando duermen sueñan que están despiertos,
abren los ojos, se arrepienten de abrirlos
y los cierran.
Cuando se bañan absorben la humedad por las uñas
y destapan el silencio plagado de sus angustias nocturnas.
Hay noches en que bajan al encuentro de ellos mismos
y juegan a no encontrarse:
se besan y se entretienen
contando los días en que han ido muriendo.
Cuando llueve se imaginan
que el cielo se viene hacia abajo,
que ellos llueven también
y que caen con el cielo.
Para ellos no hay más ojos que los suyos
ni más calaveras que las suyas.
En épocas de congojas
entierran sus uñas humedecidas
en la tierra de la verdad
que encuentran en la entrepierna de su cuerpo.
Cuando los enamorados se separan
-porque también se separan-
se arrancan los ojos de sus cuencas
y los guardan
en una caja cubierta de nomeolvides,
y se van a ciegas
después de haber dejado la voz,
los campos, los trinos y los reproches
para cuando desanden el camino y recuerden que son así
porque así quisieron ser.
Hay días en que se visten de tertulia
y se lanzan a la aventura;
pero van sin ojos y sin voz.
Los enamorados se rebelan
y rechazan los absurdos pensamientos
que luego hacen suyos.
Hay tardes en que se tienden en las hamacas de sus ilusiones
a esperar las noches con sus juegos,
con sus cielos nublados,
con sus angustias y sus reproches;
entonces duermen y sueñan,
cantan y esperan
entonando las oscuras melodías
de los encuentros y los adioses.

jueves, abril 13, 2006

ES JUEVES


Es jueves, el sol brilla como una moneda
recién salida del horno,
hace calor (sin novedad)
y mi sudor se confunde en mi rostro
con la ceniza del dolor quemado,
alguna vez soñé que te quería
desde la profundidad
de mi pasado
y cobijé mis esperanzas con el azul del cielo
que nos refrescó el silencio de la noche
en tus manos encerrada.
La tarde sigue cayendo,
cierro mis ojos buscándote
entre los recuerdos
de tus palabras marinadas;
el sueño sigue siendo sueño
pero algunos aún creemos en las hadas.

Cuadro de Gabriel Marni. Saludos.

lunes, abril 10, 2006

EN CALMÉCAC






Como agua en el viento, como una luz en la orilla de la conciencia dormida, como una silueta desprendida de su cuerpo en la oscuridad de la noche, como todo eso y más son las emociones en las que el alma se sumerge al volver a pisar el escenario de este espacio al que dimos vida con grandes ilusiones desde lo que fue: un sueño, hasta lo que es: una realidad.
Desde que vislumbras su fachada con los logotipos de los tres grupos a los que cobija y que ellos mismos fortalecen: Reevolución, Transgresión y Yoatzin, hasta que vuelves a poner un pie fuera de su piso, aún de tierra, respiras letras, canto, fuerza, rebeldía, pasión. Porque son, en su mayoría, jóvenes, emprendedores, forjadores, creadores de cultura y creyentes en los más grandes anhelos. Encabezados por el más loco de los visionarios igualtecos: Luis Luna.
Pisar Calmécac, dejarse bañar por las sombras de la tarde-noche que cae envolviendo nuestras mentes con las notas temblorosas que ruedan sobre las maderas del piso del escenario, rodeado de grandes piedras.
Y yo, orgullosamente, me manifiesto haber sido parte de este proyecto al que tuve que abandonar por motivos de salud, y he sido un tremendo afortunado de estar nuevamente aquí en dos ocasiones ya: la primera en un recital poético musical en el que se presentó la cantante guerrerense Mar de Cruz, en una noche inolvidable para muchos, increíble para mí. Y es increíble porque tuve la suerte de haber sido invitado por la maestra Estela, directora de la revista Reevolución, quien organizó el evento, para presentarme con mis poemas acompañando la gran voz de Mar de Cruz.
Con las interpretaciones fenomenales de parte Mar: "Naila", "Ojalá", "Vámonos","Cardo o ceniza", "Te vi venir", etc, intercalando entre ellas mis humildes versos, dieron forma a una mezcla de emociones entre el canto y la poesía apoyados con la guitarra de su acompañante de Mar.
Noche increíble, repito, la del 18 de marzo. Afortunado yo, por convivir con el talento de esta gran intérprete que estoy seguro pondrá en alto el nombre de nuestro estado.
Y nuevamente, el pasado 8 de abril, el sentimiento se deslizó desde el escenario para incrustarse en nuestros corazones con los versos de Zel Cabrera. Pequeña poeta de corazón grande. Corta edad pero gran talento. Integrante del grupo Transgresión, me hizo el honor de invitarme al evento que presentaría allí, en Calmécac y la verdad que mis expectativas se quedaron cortas. La pequeña Zel no lo es más. Ha crecido como poeta y como ser humano. Nos ofreció una poesíamadura, plena, firme, valiente para decir sus creencias y sus convicciones a costa de parecerse mucho a la mujer de 40 años que no es aún.Porque nos llevó del amor total, al rechazo absoluto; desde su corazón brotaron las palabras de quien cree haberlo vivido todo y nos condujo por los laberintos del amor convertido en rencor, en egoísmo, en odio.
Noche de gran valor para Zel, acompañada de Óscar Valeriano, de Yoatzin, con su voz y su guitarra. Noche de Zel, quien con "los rayos silenciosos de la luna" tuvo la osadía de decicarle un poema a su padre ausente en el que le dice: mira padre, ésta soy yo, no la niña que aún quieres ver en mí. Su madre, por supuesto, orgullosísima de su hija, y no es para menos. Me atreví a decirle: "Qué bueno que la acompaña, no la deje sola, porque los poetas estamos rematadamente locos, y en esta locura, cualquier cosa puede pasar y no queda más que nuestras familias estén con nosostros, a nuestro lado, cuídandonos".
Pequeñas cosas que nos hacen vivir grandes momentos. Gracias Mar, gracias Zel, gracias Estela por invitarme. Hoy la luna de mis nostalgias se quedó guardada en mi bolsillo y un gran sol ilumina esplendoroso los sueños de esta gran realidad que es Calmécac.

LA SOLEDAD ES UNA POSIBILIDAD


A veces, la soledad es una posibidad para el reencuentro. Cuando nos sentimos abrumados por las palabras, por las desconfianzas, por los cuerpos; los silencios se convierten en los mejores amigos e incomparables compañeros. Hoy confirmo lo que ya he dicho: en ocasiones la soledad estorba, pero en otras es el refugio más seguro e inviolable.
En la vida nos encontramos con un sin fin de sorpresas que nos permiten revitalizarnos para seguir nuestro camino hacia la muerte. Y si un día hemos sentido permanentes a la familia, a los amigos o a nuestras parejas, es sólo un engaño que la necesidad de compañía nos regala y se manifiesta con el apego a las personas y a las cosas.
Pero lo verdaderamente importante de la vida no es trascender ni subsistir: sino resistir. Y eso es la vida: sólo una carrera de resistencia en la que sólo los que son capaces de soportar y de sobrellevar las adversidades triunfan.
y solamente en soledad podemos recuperarnos en esencia, espiritualmente, para fortalecernos en nuestra autonomía sin la dependencia corporal o material de los demás que nos disfraza la real necesidad de ser, invariablemente, nosotros mismos.

viernes, abril 07, 2006


ÁNGEL DE MIS DOLENCIAS

Ángel de mis dolencias,
rencor de mis soledades,
suspiro que se ha incrustado
en las paredes de la carne;
llanto piedra, llanto fuego,
llanto sabor a vinagre,
luna que rasga la noche:
ardiente luna cobarde.
Ángel de mis dolencias,
del demonio Dios te salve;
el reloj va navegando,
ya no vuelvas, es muy tarde.



Con una dedicatoria muy especial para mi amigo de Yucatán, Gabriel Marni, porque su obra , que presento con estos versos, me inspiró el poema. Gracias Gabriel.

jueves, abril 06, 2006

QUE MIS LÁGRIMAS RESBALEN

Que mis lágrimas resbalen
por el filo de mi almohada
y que mis versos nazcan
humedecidos del rencor
por tenerte ausente
en ésta mi cama blanca,
que la luna se quede
tan sólo observando en la ventana
para que no entristezca
con mi angustia
por sentir la llaga ardiente
que desgarra mi garganta,
que tu voz se quiebre en el silencio
de mi cuarto
que añora de tus labios las tonadas
y que el viento arrastre las nubes
que amenazan
con desgranar algunas gotas de lluvia
para refrescar mi alma,
que la paloma enmudezca,
que se pierdan las palabras,
que la golondrina emigre
como se van los sueños
cuando muere la esperanza,
y que yo me pierda, sin sentido,
entre los pliegues de esta noche fría
que es dolor y es nostalgia,
para que tus manos no me falten
en la cárcel de mi espalda,
cuando mi llanto inunde
la soledad de mis ojos
sin la luz de tu mirada
y que se rasgue el hilo
que anuda las tres gotas
de mi sangre derramada
y mis lágrimas resbalen
por el filo de mi almohada.

lunes, abril 03, 2006


APRENDERÉ A QUERERTE

Aprenderé a quererte
en la leve esperanza del sueño,
en la gentil partitura nocturnal,
sin miedo y sin fantasmas,
en cada nube rota,
en la cavidad de tus anhelos viejos,
en cada sol poniente,
entre luces mortecinas
y olores ajenos,
con agua luz de eterna saciedad,
en la esfera egocéntrica.
Aprenderé
quemando velas,
rompiendo historias
y clavando mis uñas
en los caracoles de tu olfato
despierto al alba.
Aprenderé
echando una red entre tus letanías,
cavando en tu voz hiriente
y en tus gritos sin destino.
Aprenderé, porque,
como la perla olvidada,
tu piel es litoral de desventuras
y tu sangre,
líquido perverso,
se vierte y se adormece
como pez moribundoy brasa en agua.