miércoles, enero 31, 2007

PARA OLVIDARTE MÁS

José I. Delgado Bahena
Para olvidarte más falta olvido
y escribo una poesía
sentado en estas pobres,
solitarias,
tablas de mi piso;
ayer estuve enfermo de olvidarte
y me puse a recordar
las tardes veraniegas,
los dos juntos,
soñando con ser plumas,
jugando a ser aviones en el aire detenidos.
Después, cuando,
cansado de pensarte
y no encontrar razones
para dejar así,
de pronto, de olvidarte,
dejé pasar la nube turbia
que me trajo el recuerdo de tu olvido
y, con las letras de tu nombre,
compuse una canción de despedida
para este amor de agua
que por ti sentí
y que ahora llueve
en el terreno seco
del olvido.

viernes, enero 19, 2007

CON HIERRO Y FUEGO

Aquí se narran historias
que no son cuentos:
"Una vez la luna bajó del cielo
y se metió en mi cama:
era noche de invierno".
Se cuentan historias
de luz y de viento,
de arena y gua,
de mar y espejo.
Hay una huella impresa
con hierro y fuego
y en el fondo de mi alma
ronda el silencio.


Con afecto, para mis amigos de Cuernavaca, Mor.: José Daniel Osorio Pacheco y sus hermanos Roberto Joaquín e Irenne Jessi, además, por supuesto, para su mamá Evangelina Pacheco Plasencia. Ojalá que les gusten estos versos con los que intento agradecerles sus amables conceptos.

martes, enero 16, 2007

ME QUITARÉ LA PIEL

Me quitaré la piel
desde las uñas,
exhausto de este amor
que he venido sosteniendo
desde el amanecer en que he nacido,
y mis dedos abrirán una llaga
desde el fondo de la noche fría
que se adueñó de mis dientes
y de mi sexo.
Mis ojos no verán más que esa boca
que un día me besó
y fue como una puñalada
que abrió una rendija
por la que entró el viento turbio
con su agónico silbido
(porque hay labios que no son labios
sino oración).
Y así andaré aún,
por los caminos: despellejado,
desparramándome
en la incorporeidad tangible
de mi realidad fantástica;
único, luminoso, reconocido,
partido en dos:
lengua de serpiente,
rey del paraíso.



Con un saludo muy afectuoso para mi amigo Miguel Sierra, quien se encuentra enfermito. Ni modo, a cuidarse. Un abrazo y mis deseos de una pronta recuperación.

miércoles, enero 10, 2007

GRACIAS MARÍA

A MANERA DE PRÓLOGO

Leer un nuevo libro siempre causa una especial emoción, pues no se sabe qué es lo que se va a encontrar en cada una de las páginas conforme van fluyendo; mas los lectores lo hacemos con el afán de remontarnos a grandes sueños, a especiales viajes o, tal vez, para atormentarnos con la historia que se narre.
Las novelas nos hacen sentir que vale la pena vivir; porque, lo que nos describen son vivencias de otros que el autor nos regala para hacerlas nuestras. Entonces, sufrimos, gozamos, reímos o lloramos con los personajes que recrean su existencia en las veredas de nuestras mismas emociones.
La novela que leeremos nos incrustará todos estos sentimientos hasta lo más profundo de nuestro corazón; nos hará sentir la soledad en la que se encuentra un ser que está muy vivo, un personaje que vive su soledad interna pero que lucha contra ella.
Entre estas páginas, encontraremos a un individuo que trabaja y cumple de la mejor manera, porque su profesión le gusta y, en cierto modo, le satisface. También nos vamos a encontrar a ese hombre solitario que tiene sed de amar y de que lo amen; y en esta búsqueda encuentra a alguien: una mujer que en ratos lo quiere pero que juega con él. Juega, porque también está marcada por el destino, este destino que no perdona a nadie y a ella le hizo la peor de las jugadas.
En cada capítulo de “La noche de las cabras” somos testigos de cómo se van engarzando una a una las piezas, cómo van acudiendo a su cita los dos personajes principales: Alejandro y Fátima.
En un diálogo se lee algo tan profundo como la vida misma:
“―¡Qué raro! ―exclamó Alejandro―, si tú eras quien decía que no pensáramos en el futuro y que esperáramos para ver cómo iría todo.
―Sí, ¿pero no te das cuenta de que el futuro ya nos alcanzó y que tengo miedo de que muy pronto se convierta en pasado?”
“La noche de las cabras” es una novela que juega con muchas emociones que, en cierta forma, conocemos muy bien; pero que su autor les da un toque especial, personal e íntimo.
La narrativa es amena, sencilla y hasta coloquial; pero también está llena de colorido e imágenes que nos obligan a no soltarla, pues desde el principio nos atrapa.
Mi amigo José I. Delgado Bahena, el autor, siempre, desde que yo recuerdo, ha escrito y con frecuencia lo invitaba a que publicara sus manuscritos y, gracias a Dios, un día se animó y en el año 2004 publicó su primer libro de poemas: "Malditas palabras". Hoy nos sorprende con esta novela que tiene muchas de sus vivencias, porque él no puede desprenderse de ellas y nos las tiene que platicar por este medio y así nos las comparte para, de alguna manera, entregarnos, también, parte de su vida.
Realmente me siento muy orgullosa por esta su primera novela que, estoy segura, la gente que la lea, la aceptará con amor, la hará suya y, tal vez, encontrará en ella su reflejo.


María de Jesús Márquez.
Sábado 30 de diciembre del 2006.
Puerto Vallarta, Jalisco; México.

domingo, enero 07, 2007

PRÓLOGO DE MI NOVELA

Leer un nuevo libro siempre causa una especial emoción, pues no se sabe qué es lo que se va a encontrar en cada una de las páginas conforme van fluyendo; mas los lectores lo hacemos con el afán de remontarnos a grandes sueños, a especiales viajes o, tal vez, para atormentarnos con la historia que se narre.
Las novelas nos hacen sentir que vale la pena vivir; porque, lo que nos describen son vivencias de otros que el autor nos regala para hacerlas nuestras. Entonces, sufrimos, gozamos, reímos o lloramos con los personajes que recrean su existencia en las veredas de nuestras mismas emociones.
La novela que leeremos nos incrustará todos estos sentimientos hasta lo más profundo de nuestro corazón; nos hará sentir la soledad en la que se encuentra un ser que está muy vivo, un personaje que vive su soledad interna pero que lucha contra ella.
Entre estas páginas, encontraremos a un individuo que trabaja y cumple de la mejor manera, porque su profesión le gusta y, en cierto modo, le satisface. También nos vamos a encontrar a ese hombre solitario que tiene sed de amar y de que lo amen; y en esta búsqueda encuentra a alguien: una mujer que en ratos lo quiere pero que juega con él. Juega, porque también está marcada por el destino, este destino que no perdona a nadie y a ella le hizo la peor de las jugadas.
En cada capítulo de “La noche de las cabras” somos testigos de cómo se van engarzando una a una las piezas, cómo van acudiendo a su cita los dos personajes principales: Alejandro y Fátima.
En un diálogo se lee algo tan profundo como la vida misma:
“―¡Qué raro! ―exclamó Alejandro―, si tú eras quien decía que no pensáramos en el futuro y que esperáramos para ver cómo iría todo.
―Sí, ¿pero no te das cuenta de que el futuro ya nos alcanzó y que tengo miedo de que muy pronto se convierta en pasado?”
“La noche de las cabras” es una novela que juega con muchas emociones que, en cierta forma, conocemos muy bien; pero que su autor les da un toque especial, personal e íntimo.
La narrativa es amena, sencilla y hasta coloquial; pero también está llena de colorido e imágenes que nos obligan a no soltarla, pues desde el principio nos atrapa.
Mi amigo José I. Delgado Bahena, el autor, siempre, desde que yo recuerdo, ha escrito y con frecuencia lo invitaba a que publicara sus manuscritos y, gracias a Dios, un día se animó y en el año 2004 publicó su primer libro de poemas: "Malditas palabras". Hoy nos sorprende con esta novela que tiene muchas de sus vivencias, porque él no puede desprenderse de ellas y nos las tiene que platicar por este medio y así nos las comparte para, de alguna manera, entregarnos, también, parte de su vida.
Realmente me siento muy orgullosa por esta su primera novela que, estoy segura, la gente que la lea, la aceptará con amor, la hará suya y, tal vez, encontrará en ella su reflejo.


María de Jesús Márquez.
Sábado 30 de diciembre del 2006.
Puerto Vallarta, Jalisco; México.

Gracias, María, por tan generosas palabras; ojalá nuestros amables lectores, al tener en sus manos la novela, se unan a estas emociones que nos transmites.



miércoles, enero 03, 2007

UNA SOMBRA ME SIGUE

Luna de la caverna
que te asomas temblorosa,
luna de los caminos
que la noche te sonroja,
luna llena del encanto,
llena de vergüenza y miedo,
¿quién olfatea mis pasos?,
¿quién me acosa el pensamiento?
Luna gorda desvelada
que vigilas la alborada,
luna de cachetes rojos
y la boca de granada,
¿de quién es la sombra ajena
que junto a la mía viaja?,
¿cuál es su intención que viene
a estar conmigo de noche
y se va de madrugada?
Luna enciende tus luceros
y prepara tus navajas
porque una sombra me sigue
y junto a la mía viaja.