martes, julio 18, 2006

PARA IR AL PSIQUIATRA

Karla pregunta si "habrà amor que nos salve del suicidio que el cuchillo nos provoca", y afirma que la voluntad, o sea, la decisiòn, està en uno mismo y podemos ser el mejor aliado o el mayor rival de nosotros mismos. Luego dice que "su mirada de dolor es lo que ata al ser amado y le arrastra, y no lo deja ir".
En su angustia, Karla teme que la esquizofrenia le mate pero se aferra con las uñas a ese hilo para salir del hoyo en el que se encuentra, tambièn, atada y arrastrada por otra mirada triste.
"Veo oscuro y no siento nada" expresa, y es letal. La muerte sola te lleva a la oscuridad. Y es la muerte por amor lo que te pierde y te salva.
Por eso dice: "¿Sabes?, hoy tuve que morir para poder estar contigo, vine a vivir a mi mente para que el corazòn creyera que aùn estàs a mi lado". No hay de otra: muriendo se vive "con el corazòn hecho tierra, para dejarte ir y quedarme contigo hasta la eternidad".
¡Por Dios, Karla! Por supuesto que proyectas tu juventud, pero, al mismo tiempo, una gran madurez al descifrar la locura del amor que te conduce, sin remedio, a la tumba, no del cuerpo sino de la voluntad.
Si no, ¿de què otra manera se han de interpretar sus versos que dicen: "Hay amores que se viven desde una casa; y otros, dentro de la mente de la mujer encerrada en un ataùd. Mi amor ya no es razonable"? Definitivamente, pregunto: ¿habrà algùn amor razonable? Estos versos son para leerlos y sentarse a llorar por los que no han sentido el aguijòn ponzoñoso del amor total que se entrega sin reservas y a costa de la vida misma.
Despuès de leer su poema "Desde el psiquiatra" quedas tocado, herido, con una llaga abierta y envenenada por la que respiras un tufo agrio, espeso como el aliento de las novias condenadas a "casarse vestidas de negro, que tomaràn como vino sus làgrimas y han de vivir con su amor hasta que cierren sus sentidos".
Por ùltimo, como dice Karla: se necesita estar loco para vivir muriendo en el amor que te obliga a dejarte llevar y ya no respirar tan sòlo, la pobreza del simple abrigo de una almohada.

Para mi amiga Karla A. Reyes T., poeta del grupo Transgresiòn, de Iguala, Gro., que "tan sòlo siente y escribe con su sangre encima de tu piel, para que no la olvides".

lunes, julio 10, 2006

LA POLÍTICA

Fue la moda, junto con el mundial, hablar de las elecciones en nuestro país. Y, la verdad, me siento orgulloso como mexicano el que tengamos confianza en que nuestro voto ya cuenta, ya es importante. No como antes que ya sabíamos que iba a ganar el PRI por todas las artimañas que utilizaba.
En cambio, ahora, esperamos que el sufragio sea efectivo y se respete la voluntad ciudadana. Sinceramente, yo voté por López Obrador y no me da pena decirlo, me gusta que alguien se interese por los pobres, es bueno que se reconozca que hay una gran desigualdad social en muchas partes de nuestro país, principalmente en mi estado: Guerrero, en Oaxaca, en Chiapas, y en otros estados del norte, donde se supone que la gente votó por Felipe Calderón.
Ya sé que las campañas fueron de lo peor que se había visto en México y los tres que fueron punteros se daban con todo; pero si hacemos a un lado eso, las visiones de López Obrador me gustan más, aunque parezca populista o agitador porque los ricos no ceden por la buenas y la gente humilde que yo vi en el zócalo el sábado pasado tenía fincadas sus esperanzas en el tabasqueño. Ni modo, tendremos que seguir en las mismas, a ver si aunque sea en media hora resuelve, Calderón lo de Chiapas y tantas broncas que hay en el país.
Por lo pronto yo estoy tranquilo porque sí voté, no como otros que estarán arrepentidos de no haberlo hecho al ver la ventaja tan reducida en el resultado del conteo.
Lo malo es que aún hay gente ingenua que cree que las máquinas se manejan solas y no pueden alterar los resultados.
Bueno que quede la esperanza para dentro de seis años a ver si ya participa al menos el 90% de la ciudadanía. Espero que sí. Por los que aún quieran un cambio real.
Mil disculpas a los priistas y panistas, yo estoy con los míos: los pobres.

sábado, julio 08, 2006

EL CLAVO

Ayer pensé en decirte adiós
y, con fuego en la sangre,
escribí las palabras
que un día fueron malditas
y que esperé jamás
volver a pronunciarlas.
Pero rompiste el pliego
para no leerlas
y atizaste la llama
que se apagaba
en mis lágrimas amargas.
Entonces, indagando
en tus ojos tibios
que me negaban su mirada,
vi que también te dolía
el final
que en la carta sospechabas.
Y la verdad no sé qué pasó,
si habíamos quedado
en no enojarnos más y,
mucho menos, por nada.
¿Por qué el amor de nuestros ojos
se transformó en dagas?
¿Por qué, las horas,
que debían ser buenas,
en un dos por tres
se hicieron malas?
Mas, en fin,
la tormenta pasó
(¿o quedó suspendida
esperando una llamada?),
abrimos nuestros brazos
para renacer
con nuevas esperanzas y,
nuevamente,
soy este pinche gato
que te rasguña el alma;
aún cuando sé
que el clavo se quedó
incrustado en mi garganta.

martes, julio 04, 2006

TE HABLARÉ DEL AMOR

Te hablaré del amor,
desde esta piel sudario
que envuelve mis sentidos,
desde mis ojos a tus ojos,
desde mi rencor
a tu egoísmo.
Te hablaré del amor
escupiendo la palabra cobardía
que sabe de la razón
y la idolatra;
mordiéndome la lengua
para que sangre el miedo
y cure mis heridas
con la baba pestilente
de tu olvido,
con el amor
que aún alimento
en el recuerdo vago de tu risa,
en el sabor de tu boca humedecida
y en el suave temblor
de tus caricias.
Te hablaré
con mis labios rozando tus oídos,
con mi aliento pausado y contenido,
con mi sexo incendiando tus sentidos,
con mi pecho en tu pecho derretido.

martes, junio 27, 2006

EPISTOLARIO V


SOMBRAS EN LA CARA
El silencio que me cubre solitario, en el frío de madrugada, me hace extrañar tu cuerpo que, con amor, en mi cuarto me entregabas. Y he contado los minutos que se pierden en la nada, como el mar, como la arena o la brisa de la playa. Hace tiempo mis dos brazos eran leños que tu calor incendiaba, y tus ojos eran chispas que a las estrellas opacaban; hoy la luna se proyecta temerosa en mi ventana y, para no verme triste, se ha ocultado en la espesura de esta fría madrugada, porque no tengo tu cuerpo, ni tus ojos, sólo sombras en la cara.

lunes, junio 26, 2006

A TU LADO ME SIENTO

A tu lado me siento
como un niño triste
que no sabe nada
y todo lo aprende
de tu boca sabia.

domingo, junio 25, 2006

NO ES QUE LA LLUVIA

No es que la lluvia no refresque,
ni que el corazón duerma
en un desierto;
no es la sed del moribundo
ni la esperanza
que escurre entre los dedos.
No es la letra
que se escribe entre sollozos
ni la canción que gime el viento;
no es el frío de mis pies
desnudos, en la nieve,
ni la verdad
sumergida
en el silencio.
No,
es mi sangre
encendida y palpitante:
chispa de luz,
brújula perdida
en el mar oscuro
de tu cuerpo.

lunes, junio 19, 2006

SOBRE EL SABER


José I. Delgado Bahena



“La verdadera sabiduría no está en la mente, sino en el corazón.
Ama todo lo que aprendas y será de beneficio para la humanidad.”


“El conocimiento ha de servir para complacer al espíritu;
en consecuencia, han de valer más los bienes morales que los materiales.”


“El gozo de servir, por lo que sabes,
ha de satisfacer las necesidades de tu alma.”

“He de subir a la cima para bajar una estrella
y la colocaré en mi corazón para iluminar mi entendimiento.”


“La escuela me ha servido para saber hacer pero,
sobre todo, para poder ser.”


“Creo en los conocimientos de mis maestros;
pero, más que en su mente, creo en su corazón.”

domingo, junio 18, 2006

EPISTOLARIO IV

CUARTA JORNADA
18 de junio
Después de hablar y de tratar de explicar todo lo que no tiene otra explicación más que el desamor; después de explorar en la mirada, en el roce de los cuerpos, en el movimiento de las manos, en los gestos, en las palabras: todo se reduce al miedo, a la cobardía para decir lo que en la garganta quema y en el fondo del alma raspa.
Esto es más de lo que quiero escribirte, sin embargo. Ayer pensé en ti y recordé los días y las noches en las que nos comunicábamos ardiendo en el fuego de los sexos, con nuestros corazones enredados en el valor para enfrentar al mundo.
Y sin embargo, digo, nada ha quedado de lo que creíamos para siempre. ¿De quién fue la culpa? Es la pregunta que me hago cada noche rodeado del silencio de tu ausencia. Y la mejor respuesta no me la dan ni el recuerdo de tus besos, ni tus abrazos, ni tus promesas falsas; la mejor respuesta, ahora, la entiendo en tus silencios.

martes, junio 13, 2006

EPISTOLARIO III


TERCERA JORNADA
13 de junio
Hoy me siento agradecido por todo lo que contigo he vivido. Y sé que es tonto, que debía aborrecerte por lo poquito que me quieres a cambio de lo mucho que te he amado. Pero te agradezco. Nunca me engañaste. Siempre supe que nuestra historia no tendría un final feliz, aunque muchas veces tratamos de ganarle la jugada al destino y nos creímos el sapo y la rana del cuento de hadas.
Ya ves: hoy me dices que me amas y que quieres estar por siempre a mi lado, sembrando sueños en la resequedad de nuestras nostalgias viejas.
Hace mucho te lo pedí, ¿recuerdas?, y tú, con una sonrisa, me dijiste: "imposible". Entonces mi corazón se volvió azul violeta y se durmió en su cueva, invernando como un oso.
Sin remedio: el día que creímos lejano nos ha alcanzado y la luna taciturna guía nuestros pasos que nos separan y nos conducen por diferentes caminos; porque un día quise ser tu vida y no quisiste, y ahora que tú quieres, yo no quiero.
Adiós, cuídate.
Por lo poco que un día me quisiste, te agradezco.

miércoles, junio 07, 2006

EPISTOLARIO II

SEGUNDA JORNADA
7 de junio
Es tonto, lo sé, escribirte en este lugar que todos leen menos tú. Quizá por eso lo hago, porque no me atrevo a decirte con palabras, de frente, lo que te he dicho en silencio con mis ojos. Y seré un maldito cobarde por siempre que se arrancará la piel tira tras tira, desde la frente hasta la punta de los dedos, antes de decirte que te vayas. Ayer quise hacerlo pero terminé vencido entre tus brazos, remando con mis dudas en las olas de tu cuerpo, bebièndome tu aroma, tus ansias desbordadas y la frescura de tus besos.
Y es lo que pasa permanentemente: te digo no, con mi voz temblando, y tú dices sí y sabes que ya me estás dominando.
Y aún me pregunto si te quiero a pesar de tus pasos ciegos, de tus palabras hirientes, de tus miradas llenas de desprecio. Digo que no y estoy muriendo, le grito al viento que sí y es el remedio.
Por fortuna me quedan mis huesos y mis dedos, la cama de mi abuela en las que a veces duermo y el sombrero de charro del tío José que rescaté temblando de su cajón de muerto. No es mucho lo que tengo pero es bastante. Ojalá un día me devuelvas las orillas de luz de mi luna de plata, la hormiga silenciosa, el péndulo dormido, el mar, los cascabeles, la lluvia y mi corazón que te llevaste en esa madrugada de los azules de oro que adornaron mi cama.
Por lo demás, es lo de menos. ¿Qué puede hacer el hombre que vive una vida prestada? Sólo una cosa: ser honesto y entregarla.
Cuídate mucho, toma tu medicina y no olvides que sin ti soy un ave que no vuela y que no canta.

lunes, junio 05, 2006

CANCIÓN PARA UNA LINDA NIÑA

Hermosos ojos que me enamoran
y me confunden en la razón:
lluvia de estrellas cuando me miran
mi alma suspira
y late loco mi corazón.
Linda figura, esbelta y fina
que me despierta tierna pasión,
si ella me toca levanto el vuelo
hasta los cielos de la ilusión.
Cuando la sueño, despierto y lloro
porque está lejos de mi dolor,
en la penumbra veo su rostro
y entre suss labios trae una flor;
pero la luna filtra sus rayos
por la ventana, en mi habitación,
su rostro, entonces, desaparece
¡si un día pudiera besarla yo!
Ella es valiente, dulce y alegre
y un pajarillo tiembla en su voz,
si yo consigo que ella me quiera
haré un poema con nuestro amor.


CON AFECTO PARA ZELTZIN, A PETICIÓN DE MI AMIGO EMMANUEL QUIEN DICE QUE YA SE SABE LOS POEMAS DE MI LIBRO "MALDITAS PALABRAS" Y COMO AGRADECIMIENTO LE CORRESPONDO CON ESTE POEMA PARA ZEL, OJALÁ SURTA EFECTO, MANOLÍN. UN ABRAZO.

viernes, junio 02, 2006

EPISTOLARIO


PRIMERA JORNADA
2 de junio
Ya lo ves: a pesar de todo, te escribo. Hay un nube de mosquitos amarillos rondando sobre tu recuerdo que no termina por dejarme.
Un día te dije que el día que me dejaras mi vida terminaría; pero el bueno de Dios dejó un ratito su pleito con las estrellas y me envió una gota de rocío de su cabello para fortalecerme en mi soledad nocturna.
Hoy pensé en ti desde el amanecer y las palabras, como moscas, se me insinuaron golosas. Entonces, destapé el frasco de mis nostalgias y una a una las he derramado en este pedregal de corazones ciegos.
Por eso escribo sangre en lugar de lluvia y estoy en el desierto de mi vida sin luna. Un escorpión venenoso ha mordido mi cerebro y te pienso con llagas en la lengua y ceniza en los ojos.
Eso es todo.
Maldigo tu recuerdo rodeado de mosquitos y maldigo la noche que me enturbia el descanso.
Voy a sembrar este día en la tierra del olvido para que no me duela pensar que aún te quiero.

jueves, mayo 25, 2006

AYER

Ayer fuimos dos semillas
que,entre la tierra mojada
del azul de la esperanza,
una perla se hizo tierra
y la otra una lágrima;
ayer fuimos un soneto
que en secreto una rima
a la luna le arrancaba
y el soneto se hizo llanto
que fluyó de madrugada
entre las arenas tristes
que reposan en la playa;
también fuimos sol de invierno,
flor y espina, cruz y espada,
maldición y rezo,
serpiente traicionera,
sangre de oro, corazòn de plata.
Pero ahora somos humo
y medalla de hojalata:
eres rencor, soy cobardía,
somos odio en la mirada.


Para ti, Noè, con mi agradecimiento por tu agradable compañìa de esta mañana en el evento cultural. Gracias por tu amistad.



lunes, mayo 22, 2006

XOCHITONALLI
(Energía de las flores)

Hay días en que por alguien se piensa...
Entonces, a propósito del día “De la mujer proletaria”
se me ocurre que, estas mujeres,
son el producto de sus aconteceres.
No son las mujeres libertarias, o liberadoras,
como creen serlo.
Son mujeres que intentan la mutación tumultaria
y demandan
y exigen noches resplandecientes.
Así ocurre:
surgen, brillan, estallan y sueñan.
Se tienden juntas, en sus hamacas,
para recuperarse y trasplantarse el corazón estrella
para después hundirse en un sol atónito,
ingenuo,
desesperadamente despierto.
Luego, en el centro de sus consentimientos,
aceptar en desandar, a tientas, corriente arriba,
con los pies metidos
en el charco de sus apreciaciones.
Ellas son íntimas y señalan su ruta silenciosa
hacia la meta punzante.
Son proletarias a medias.
Quieren ser de tres cuartos, pero no de tiempo,
de rencores.
Cuando gritan no hay ética, pudor o inteligencia;
sólo cumbres extremas de madurez y misterio.
Por las tardes lloran con su mente ajena
a las acusaciones de sus transcurrires;
lloran amando la luz, la noche, el frío,
el tiempo, el color, los amigos y los enemigos
con una dualidad posible, compaginada y plena.
Así son.
En el tiempo de la cercanía
se alejan
para regresar envueltas en la cotidiana costumbre
de ser incompatibles a la necesidad del macho.
Ellas mismas son historias inconclusas
de su realidad fantástica.
Vecinas democráticas, plurales y pobres.
Mujeres diferentes,
con cien ojos y cincuenta lenguas:
tan propias y tan ajenas.

viernes, mayo 19, 2006

POEMA PARA MI PUEBLO: TOMATAL

POR LAS CALLES DEL RECUERDO

Envuelto en luces de plata,
a lo lejos, se ve el pueblo
que aún duerme entre la gloria
de los últimos luceros.

Yo camino, respetuoso
de esa quietud y el silencio
que rueda sobre las calles
dolorosas de mi pueblo.

Pero mis pasos tropiezan
con una piedra y siento miedo
porque escucho los ladridos
del más bravo de los perros.

Un respiro de confianza
me regresa el alma al cuerpo,
porque sus pasos arrima
un señor de andar ligero;

él regresa del trabajo,
pues se emplea de mesero,
es don Corne, buena gente,
que me saluda sincero.

Otra vez camino solo,
pero amanece, y es bueno
el viento de la mañana
que se lleva los espectros.

Antes del guardaganado,
que ejidatarios pusieron,
hay un pequeño obelisco
que se ha ido destruyendo.

Dicen los que todo saben
que ahí cayó, sin resuello,
un general zapatista
de famoso regimiento.

Epifanio Rodríguez fue
su nombre, pero me alejo
y prosigo mi camino
por las calles de mi pueblo.

Amanece y voy llegando
a la placita del centro
donde, en las noches, se luce
con alegre movimiento.

Aquí venden, las señoras,
los sabrosos alimentos:
el pozole, los tamales
y los taquitos de queso.

La tía Marce y mamá Mele,
sentaditas, en sus puestos,
me saludan cariñosas
con sus ojitos risueños.

Allá, al frente, está el templo
de Jesús, el nazareno,
es patrono y protector
de lo propio y de lo ajeno.

Cada año es visitado
por la gente de otros pueblos,
le cuelgan sus milagritos
y disfrutan del festejo;

llegan de pueblos vecinos
a confiarle sus anhelos:
de Tepécoa y Tepochica,
los de Tuxpan son primeros.

Con sus corridas de toros,
con sus danzas y sus juegos,
¡cómo se alegra la feria
del patrono de mi pueblo!

Antes de llegar a casa,
aprovechando el sol nuevo,
voy a caminar ansioso
por el puente de concreto.


Ahí, junto, aún se observan
de la hamaca algunos restos:
es un puente colgadizo
que inventaron los abuelos.

Lo hicieron sobre la barranca
para unir un barrio nuevo
al que llamaron: “La Palma”
y es orgullo de mi pueblo.

En mi tierra hay muchos barrios
que me traen buenos recuerdos:
“Juanacate”, “Los amores”,
de “La Chancla” y el del “Centro”

Por supuesto: “Guadalupe”
es el barrio que más quiero
porque aquí viven mis padres
y sembré mi primer sueño.

Con el sol de la mañana
que calienta nuestro suelo,
he regresado a mi pueblo
¡y a la gente que más quiero!

lunes, mayo 15, 2006

TE ESTOY PENSANDO


En el silencio que raspa la noche
incrustada en mi cuarto,
te estoy pensando
como éramos ayer: gato y garabato, sol y agua,
viento y frío,
la luna en el retrato.
Pienso que te quería
con tu voz turbia, lejana y taciturna;
con las manos en el hielo,
con mi sangre hirviente
que se desliza en la conciencia del no olvido
entre el laberinto del perdón nunca exigido.
Y sé que estás, duramente,
permanentemente,
como un grito callado,
como una revelación acobardada,
como un sueño no soñado,
como una guerra perdida
que dejó un corazón -el mío-
minusválido.
Te estoy pensando y te conozco allá:
en el otoño recobrado,
en la espiga derrumbada,
en la llaga oxidada,
en el sueño interrumpido,
rasguñándome,
como siempre,
el alma.

jueves, mayo 11, 2006

REVOLOTEAS EN MIS BRAZOS




"Revoloteas en mis brazos
que te cobijan y te dan calor
mientras tus dulces besos
me llenan de emoción."

Es un lugar de oro
el que se forma en mi corazón,
con tu sonrisa el cielo canta
las dulces notas de una canción.


Con la colaboración de mi amigo Noé, (El de la foto, los primeros 4 versos son de él), este pequeño poema dedicado para su novia.

domingo, mayo 07, 2006

NO ME PREGUNTES POR ELLA

No me preguntes por ella
si conoces la respuesta.
No me mires a la cara,
esa pregunta me pesa,
y si debo contestarte
te diré:
que ella me ha aceptado
cuando tú me rechazabas.
Ella,
la que te causa este dolor,
estas ansias,
me brinda su comprensión,
su ternura y hasta su casa,
y mis noches vacías,
las olvido entre sus sábanas.
Por eso hoy te contesto,
porque tú me lo reclamas
con tus ojos malheridos
y tus sombras apretadas
que si supieras
cuántas noches ya pasamos
con las almas incendiadas,
sin reproches, sin temores,
sin reclamos ni esperanzas;
porque los dos bien sabemos
que nuestro tiempo se acaba
cuando el reloj nos avisa
y la luz nos amenaza.
Por eso, hoy que preguntas
con la derrota en tu cara,
que no sé qué, no sé cuánto,
ni sé dónde, ni qué pasa;
yo tan sólo te contesto
que no sé de qué me hablas.

martes, mayo 02, 2006

TENÍAS RAZÓN

Un día te dije: ¡basta!
Y con esa palabra llena de nostalgia me tiré al abismo;
torcí los hilos de la madeja de este amor
que no tiene sentido,
me perdí en los días del adiós,
en las tardes sin sed, en la guerra de tu olvido.
Pero me preguntaste,
con tu voz de gitana y tus ojos sin brillo:
¿sabrás vivir sin verme?,
y en las noches sin luna, ¿podrás dormir tranquilo?
Tenías razón: aquí me tienes,
en el fondo del río que, inevitablemente,
me lleva a tu destino;
aquí me tienes, como caracol dormido,
besando tus cabellos y tus labios fríos,
comiendo de tu mano las migajas de amor en loco desvarío.
Tenías razón:
amo la luna de tus ojos, la sal de tus besos
y el fuego que te nace
en la oscuridad del miedo;
amo tus heridas,
las grietas de tu cuerpo y tus noches sin sueño.
Y ya no te maldigo cuando, por pensarte,
en mis solitarias noches no descanso ni duermo;
porque el dolor me brota
por los poros que llenaba tu cuerpo,
y es un rencor dulce que no mata el recuerdo
ni sacude el polvo de estos caminos que, a ciegas,
me llevan,
irremediablemente,
al fuego de tu sexo.