AZUL COMO EL PECADO
He derrapado en un cuerpo azul,
como el pecado.
Mis manos llovieron sobre sus ansias
y fuimos dos locos,
acorralados,
que mordimos las cenizas del amor,
entre el follaje de la luna,
urgidos de dolor,
anhelando el llanto.
En el hueco de su olfato
hallé un rencor extraviado:
era un mar de dulces olas,
era un lugar infinito,
era un sol de negros rayos.
Me interné en sus soledades
y fui piel de sus tormentos,
fui el deseo inalcanzable,
fui la causa de sus miedos.
He derrapado en un cuerpo azul
extenso y lejano,
como la paz del condenado;
ensombreció mis nostalgias
cuando un suspiro dejó
en mi corazón desesperado,
y le regalé una historia dolorosa
como la roja luna
que se posa en el tejado.
Derrapé en ese cuerpo azul
y me enamoré con llanto
una noche de pecado.
POEMAS, CUENTOS, COMENTARIOS, SUEÑOS...
viernes, mayo 09, 2008
martes, mayo 06, 2008
NOS DIREMOS ADIÓS
Nos diremos adiós fingiendo un hasta luego.
Te alejarás de mí, de estos brazos
que tanto te abrazaron,
de estos ojos que con amor te vieron,
de mi pobre corazón que dormirá en soledad
por tu desprendimiento.
Y me dirás que no es para siempre,
que un día regresarás
a desatar el nudo del dolor
que amarra el sentimiento,
y me besarás
y te besaré
y con una mirada envolveré tu imagen
que guardaré entre mis nostalgias,
y nos despediremos
creyendo en las promesas
que en una noche de pasión
sin medir consecuencias
los dos dijimos;
pero la luna sabe que no es verdad,
tú no regresarás
ni yo te esperaré porque este adiós,
aunque nos quema el alma,
es para siempre.
Nos diremos adiós fingiendo un hasta luego.
Te alejarás de mí, de estos brazos
que tanto te abrazaron,
de estos ojos que con amor te vieron,
de mi pobre corazón que dormirá en soledad
por tu desprendimiento.
Y me dirás que no es para siempre,
que un día regresarás
a desatar el nudo del dolor
que amarra el sentimiento,
y me besarás
y te besaré
y con una mirada envolveré tu imagen
que guardaré entre mis nostalgias,
y nos despediremos
creyendo en las promesas
que en una noche de pasión
sin medir consecuencias
los dos dijimos;
pero la luna sabe que no es verdad,
tú no regresarás
ni yo te esperaré porque este adiós,
aunque nos quema el alma,
es para siempre.
domingo, mayo 04, 2008
EN LA PRESENTACIÓN DE ECATEPEC
REGÁLAME UNA LUZ
Regálame la luz de tu mirada
para mi oscuridad compacta;
es tan fría la noche
y en mi corazón dormido
se aloja la nostalgia.
Regálame tu luz,
hoy que te marchas,
para caminar sin miedo,
como un resucitado,
sin luna ni esperanza.
¿Qué voy a hacer sin ti
con mi vida ciega,
la piel vacía,
perdida el alma?
Dame un rayito, tan sólo,
una llamita blanca,
¡la soledad vigila
junto a mi cama!
Regálame la luz de tu mirada
para mi oscuridad compacta;
es tan fría la noche
y en mi corazón dormido
se aloja la nostalgia.
Regálame tu luz,
hoy que te marchas,
para caminar sin miedo,
como un resucitado,
sin luna ni esperanza.
¿Qué voy a hacer sin ti
con mi vida ciega,
la piel vacía,
perdida el alma?
Dame un rayito, tan sólo,
una llamita blanca,
¡la soledad vigila
junto a mi cama!
jueves, abril 24, 2008

Amar: repite el mar
y su tono monocorde
hace estallar los silencios en fuegos de artificio.
Si dos se quieren existe el cielo.
Bienaventurado el que, sin miedo,
da un salto hacia el vacío donde otro espera;
porque eso es amar:
estar inquieto y morir embelesado.
Ama y cambia tus ideas,
Ama y cambia tus ideas,
dijo el hombre de ciencia.
Quien ama a una persona la salva
y salva también al mundo entero,
dice el Talmud.
Entonces,
Entonces,
que conserve la luz su aliento y su memoria
porque, con el amor, después del holocausto,
llega el perdón y un himno de paz
se vierte sobre el alma.
Que el cielo llore,
Que el cielo llore,
y que en la Tierra llueva
el virtus beatífico del alba.
lunes, abril 21, 2008

MISTERIOS
Mira que te escribo
ahora que te has ido,
después de lloviznar,
con mis caricias,
en el terreno fértil de tu cuerpo,
después de que el deseo mordiera,
bravamente, el silencio.
Te escribo, a media noche,
sin volver al ayer,
sin pensar en mañana;
como paralizando el miedo
de que todo sea sólo un sueño.
Pero te escribo con mi carne
sobornada por tu lengua y tu mirada,
por tus manos tibias,
por tus palabras
que me embarras en la cara.
Te escribo ahora
cuando estás ausente
de mis brazos,
de mis manos y de mis dedos
descubrieron tu misterio.
Te escribo callado
después de tantos ruegos
para que no te fueras,
para que te quedaras
a llorar conmigo
encerrados en el apartamento.
Pero te fuiste
y te llevaste la luna fría
que nos ha cobijado,
durante noventa días,
coronando secretos.
Y llegarás mañana
trayendo la luz de tus ojos
que tanto quiero,
y me abrazarás,
y te besaré,
y volverás a ser misterio,
sólo misterio.
Mira que te escribo
ahora que te has ido,
después de lloviznar,
con mis caricias,
en el terreno fértil de tu cuerpo,
después de que el deseo mordiera,
bravamente, el silencio.
Te escribo, a media noche,
sin volver al ayer,
sin pensar en mañana;
como paralizando el miedo
de que todo sea sólo un sueño.
Pero te escribo con mi carne
sobornada por tu lengua y tu mirada,
por tus manos tibias,
por tus palabras
que me embarras en la cara.
Te escribo ahora
cuando estás ausente
de mis brazos,
de mis manos y de mis dedos
descubrieron tu misterio.
Te escribo callado
después de tantos ruegos
para que no te fueras,
para que te quedaras
a llorar conmigo
encerrados en el apartamento.
Pero te fuiste
y te llevaste la luna fría
que nos ha cobijado,
durante noventa días,
coronando secretos.
Y llegarás mañana
trayendo la luz de tus ojos
que tanto quiero,
y me abrazarás,
y te besaré,
y volverás a ser misterio,
sólo misterio.
lunes, abril 07, 2008
BEBER DE TU SANGRE
jueves, abril 03, 2008
ME TOMARÉ UN CAFÉ SIN TI

Me tomaré un café, sin ti,
en el desierto de mis días sin saberte,
sin oírte, sin tenerte y sólo amarte.
Me tomaré un café y hablaré de lo nuestro
mirando al suelo,
lloviendo desde mis ojos duros
lágrimas de fuego.
Será el café más amargo y más simple
porque estarás ausente de mis brazos
que tanto te abrazaron
y de mi boca que con amor te nombra;
y a pesar del tiempo y la distancia
seguirás en mi pecho,
donde es tu casa.
en el desierto de mis días sin saberte,
sin oírte, sin tenerte y sólo amarte.
Me tomaré un café y hablaré de lo nuestro
mirando al suelo,
lloviendo desde mis ojos duros
lágrimas de fuego.
Será el café más amargo y más simple
porque estarás ausente de mis brazos
que tanto te abrazaron
y de mi boca que con amor te nombra;
y a pesar del tiempo y la distancia
seguirás en mi pecho,
donde es tu casa.
viernes, marzo 21, 2008
FUE UN ACCIDENTE
Fue un accidente,
me dijiste,
loque pasó aquella tarde
de invierno;
y tienes razón
porque mi corazón,
desde entonces
se encuentra minusválido.
me dijiste,
loque pasó aquella tarde
de invierno;
y tienes razón
porque mi corazón,
desde entonces
se encuentra minusválido.
viernes, febrero 29, 2008
SIMPLEMENTE...¡GRACIAS!
lunes, febrero 11, 2008
martes, febrero 05, 2008
lunes, enero 28, 2008
HABÌA UNA HAMACA
In memoriam:
Para mi pequeño amigo: Gerardo Contreras Camarillo (D.E.P)
En mi pueblo habìa una hamaca para cruzar el rìo.
La tendieron viendo al sol y, sumergida en tanto brillo, soportaba nuestros pasos con valor y heroísmo.
—¡Còrrele que te gano! ¡Corre ya, Gerardo, amigo!
Sòlo quedan los recuerdos que llevo siempre conmigo.
De la hamaca: dos, tres varas y algunos cables tendidos. Construyeron un gran puente donde no juegan los niños.
Y se duermen, temblorosos, los paseos de los domingos.
Atrapàbamos mojarras bajo las piedras del rìo.
Sòlo quedan los recuerdos y su sonrisa de amigo. Èl està abonando flores con sus anhelos dormidos.
In memoriam:
Para mi pequeño amigo: Gerardo Contreras Camarillo (D.E.P)
En mi pueblo habìa una hamaca para cruzar el rìo.
La tendieron viendo al sol y, sumergida en tanto brillo, soportaba nuestros pasos con valor y heroísmo.
—¡Còrrele que te gano! ¡Corre ya, Gerardo, amigo!
Sòlo quedan los recuerdos que llevo siempre conmigo.
De la hamaca: dos, tres varas y algunos cables tendidos. Construyeron un gran puente donde no juegan los niños.
Y se duermen, temblorosos, los paseos de los domingos.
Atrapàbamos mojarras bajo las piedras del rìo.
Sòlo quedan los recuerdos y su sonrisa de amigo. Èl està abonando flores con sus anhelos dormidos.
lunes, enero 14, 2008
ME DUELE EL CORAZÓN
ME DUELE EL CORAZÓN
Me duele el corazón
cuando te pienso
y me enredo en la luna
de los ojos ajenos,
cuando te desplazas,
caprichosamente,
despertando deseos,
cuando imagino que otras bocas
probarán de tus besos.
Y ya sé que es muy tonto,
la vida no se acaba
porque me encuentre lejos
y se distorsione tu imagen
que en mi cama
dibujo con mis dedos;
porque dices que me amas
y me parece cierto.
Sin embargo,
me encabrono
y me duele
mi pobre corazón
por los malditos celos.
Me duele el corazón
cuando te pienso
y me enredo en la luna
de los ojos ajenos,
cuando te desplazas,
caprichosamente,
despertando deseos,
cuando imagino que otras bocas
probarán de tus besos.
Y ya sé que es muy tonto,
la vida no se acaba
porque me encuentre lejos
y se distorsione tu imagen
que en mi cama
dibujo con mis dedos;
porque dices que me amas
y me parece cierto.
Sin embargo,
me encabrono
y me duele
mi pobre corazón
por los malditos celos.
Con afecto, para mis amigas: Alba Iris Cisca Rubio, Margarita Zagal Jiménez y Janeth Díaz Jiménez.
lunes, diciembre 17, 2007
GRACIAS
CON LA MÁS GRANDE HUMILDAD, AGRADEZCO A LOS EDITORES DE LA REVISTA REEVOLUCIÓN DE IGUALA, GRO., LA DISTICIÓN QUE ME HICIERON AL NOMBRARME "ESCRITOR DEL AÑO".
EN EL RECONOCIMIENTO AGREGARON QUE FUE DEBIDO A LOS LOGROS QUE OBTUVE DURANTE ESTE AÑO: PRIMEROS LUGARES EN CUENTO Y POESÍA DE LAS JORNADAS CULTURALES DEL MAGISTERIO EN EL ESTADO DE MÉXICO, EL PREMIO DE CUENTO CORTO JOSÉ AGUSTÍN, QUE ME OTORGARON EN ACAPULCO EN EL MES DE JULIO Y EL PREMIO "MARÍA LUISA OCAMPO" EN POESÍA QUE ME DIERON EN NOVIEMBRE Y, POR SUPUESTO, LA GRAN ACEPTACIÓN QUE HA TENIDO MI NOVELA LA NOCHE DE LAS CABRAS.
LA ENTREGA DE ESTE RECONOCIMIENTO SE LLEVÓ A CABO EL SÁBADO 15 DE DICIEMBRE EN EL FORO DE LA REVISTA, EN EL MARCO DEL CICLO DE LECTURAS QUE ELLOS PROMOVIERON Y QUE SE CERRÓ EN ESA FECHA.
ESTUVIERON PRESENTES GRANDES PERSONALIDADES, AMISTADES Y MI FAMILIA -DESDE LUEGO.
OFRECÍ UN RECITAL POÉTICO CON UN PROGRAMA EN DOS PARTES: LA PRIMERA PARA HACER UN HOMENAJE A GRANDES POETAS: NERUDA, BÉCQUER, SABINES, LORCA, LEÓN FELIPE, BENEDETTI, Y EL LA OTRA PARA LEER POEMAS MÍOS. CONTÉ CON EL APOYO INVALUABLE DE MI AMIGA MARICELA ARZATE, PROFESORA Y POETA QUE ME HIZO EL FAVOR DE LEER ALGUNOS DATOS BIOGRÁFICOS DE LOS POETAS Y REALIZÓ LA INTRODUCCIÓN DE MIS POEMAS.
NOCHE PARA GUARDAR POR SIMPRE EN LA MEMORIA Y EN EL CORAZÓN.
GRACIAS ESTELA DÍAZ, GRACIAS LUIS LUNA, GRACIAS A TODOS LOQUE ASISTIERON QUE HICIERON DE GALA UNA FIESTA LITERARIA PREPARADA CON GRAN EMOCIÓN Y CON UN RESPINGO EN EL ALMA.
miércoles, diciembre 12, 2007
EL AIRE HUELE A TU RECUERDO
El aire huele a tu recuerdo,
tus cabellos se enredan en mis dedos;
tus ojos: mudos,
tus oídos: ciegos,
tus labios: sordos,
el cielo, lejos.
¡Qué noches tan serenas,
las que tú y yo sabemos!
En el remanso de tus aguas
sembré, un día, un limonero
que floreció entre tus manos
y en el calor que te sube
de los pechos hasta el cuello.
Las cadenas de tus ojos me sujetan
y no quiero;
déjame llorar tranquilo
porque siento que me pierdo.
Es domingo y, en la mesa,
donde te puse un florero,
hay dos vasos, una llave,
cuatro velas,
y mi corazón, dormido,
que antes, atrás,
reposaba, a la sombra
del amor de un limonero.
El aire huele a tu recuerdo,
tus cabellos se enredan en mis dedos;
tus ojos: mudos,
tus oídos: ciegos,
tus labios: sordos,
el cielo, lejos.
¡Qué noches tan serenas,
las que tú y yo sabemos!
En el remanso de tus aguas
sembré, un día, un limonero
que floreció entre tus manos
y en el calor que te sube
de los pechos hasta el cuello.
Las cadenas de tus ojos me sujetan
y no quiero;
déjame llorar tranquilo
porque siento que me pierdo.
Es domingo y, en la mesa,
donde te puse un florero,
hay dos vasos, una llave,
cuatro velas,
y mi corazón, dormido,
que antes, atrás,
reposaba, a la sombra
del amor de un limonero.
martes, diciembre 04, 2007
ELLA SE PREOCUPA
Ella se preocupa por mí
más de la cuenta
(y fuma también más de la cuenta),
¡pobre!,
no sabe que para un poeta como yo
ni la enfermedad
ni la muerte
tienen importancia.
Yo la oigo y me habla
de razones que no entiendo;
enciende sus ojos claros
y sigue hablando,
y cuando se calla aún habla:
su mirada implora,
tira lágrimas
que mojan el cigarrillo
que su mano temblorosa sostiene.
Cuando, al fin, apaga el último
cierra los ojos
y como si yo fuera Dios exclama:
“hágase tu voluntad en tu cuerpo
como en tu alma”.
Entonces, con el amor de un padre
hacia una hija,
o el de un tío a su sobrina,
le tomo de la mano
y la llevo a caminar
por la vereda que sólo yo sé:
hacia la otra orilla de la vida.
martes, noviembre 27, 2007
MI PADRE FUE SAXOFONISTA

Mi padre fue saxofonista;
era un buen músico,
siempre nos hablaba de las negras
y de las blancas,
las redondas y las corcheas,
y sabía de sus valores.
las redondas y las corcheas,
y sabía de sus valores.
Un mal día guardó su instrumento
en una caja rústica
y empezó a silbarle al viento.
y empezó a silbarle al viento.
Igual: era buen músico,
estaba en sintonía con su naturaleza;
el compás y los silencios
le daban ritmo a su taciturna vida.
Un día le dije:
“enséñame a tocar tu sax”.
Entonces, sus ojos, grises y opacos,
destellaron
y un sol se le estampó en la frente.
y un sol se le estampó en la frente.
Desempolvó la caja
donde guardaba el sax, ya viejo,
lo limpió, lo pulió con gran esmero
y lo puso entre mis manos con las suyas,
lo limpió, lo pulió con gran esmero
y lo puso entre mis manos con las suyas,
temblorosas.
Fue como una magia:
mis dedos y mi boca se acoplaron,
mis pulmones se incendiaron
mis pulmones se incendiaron
y las notas, valientes, se atrevieron;
la casa, toda, se hizo regocijo.
la casa, toda, se hizo regocijo.
Mi madre se acercó,
curiosa, a preguntarme:
“Pero, ¿quién te enseñó?”, me dijo.
“Pero, ¿quién te enseñó?”, me dijo.
“Mi padre”, contesté volteando a verlo.
Por sus mejillas resbalaban
dos gotas de rocío.
SIN COMENTARIOS...(PERDÓN)
lunes, noviembre 12, 2007
DEL POEMARIO "SOY UNA CASA"
Con gusto les comparto este poema que forma parte del trabajo SOY UNA CASA que me permitió ganar el premio estatal de poesía 2007 "María Luisa Ocampo", en el estado de Guerrrero, convocado por el gobierno del estado a través del Instituto Guerrerense de Cultura.
El poemario completo lo estaré compartiendo el 15 de diciembre en Reevolución, Zaragoza 84, Iguala, Gro.
CUANDO ABRO LOS OJOS
Cuando abro los ojos y miro al cielo
me deslumbra la noche de tu silencio;
entonces, lluevo a solas,
porque soy necio,
en el terreno seco,
que no da fruto,
de tu cuerpo.
Cuando abro los ojos,
que un buen día estarán ciegos,
se me antoja tocarte
y proteger mi vida de tanto miedo
con el velo de novia
de tu cabello.
Cuando abro los ojos
los cierro luego
y es un siglo el instante
en el que muero.
La sábana está fría,
mi cama es un desierto,
estoy solo,
tan solo,
en esta inmensa calle de mis lamentos.
viernes, octubre 19, 2007
SALUDO
SALUDO A TODOS LOS QUE ME VISITAN. GRACIAS. AL AMIGO DE ARGENTINA QUE ME DEJÓ UN MENSAJE; SUS PALABRAS SON BRISA FRESCA PARA EL CALOR DE LOS ATARDECERES NOSTÁLGICOS.
SOY UNO MÁS QUE ASPIRA A SER POETA
Y QUE JUEGA CON EL DULCE PLACER DEL TONO Y LA ARMONÍA
EN LAS MALAS PALABRAS QUE BROTAN DE LAS LLAGAS;
SOY UNO MÁS QUE SE PERFUMA EL ALMA
CON LA PÁLIDA LUZ DE LAS ESTRELLAS
Y CAMINA ENTRE ABROJOS, DESCALZO Y TACITURNO,
SUSPIRANDO POR TODO Y MURIENDO POR NADA.
martes, septiembre 04, 2007
AMOR DE HIJO
Hace un tiempo que extravié mi aliento provinciano
y me pensé cosmopolita, citadino, gentilhombre, educado;
y me dejé envolver en la locura de dos ojos
que fueron a un tiempo: torbellino y placer,
luz nueva de mañana tibia,
sol fresco del ocaso.
Entonces, como veleta que mueve el viento,
a su capricho,
fui de norte a sur, de oriente a occidente,
siguiendo sólo sus pasos.
Y me olvidé de todos y de todo:
de la tierra generosa que me vio nacer,
del amoroso abrazo de mis padres,
del calor del hogar,
de mis hermanos.
Pero, un día,
a mis oídos llegó la angustia
de una voz que me llamaba y,
como desesperado,
al terruño llegué donde aguardaban,
como siempre lo hacen,
las manos extendidas de mi madre,
que soñaba mi regreso,
para acariciar mi cabello
y tenerme en su regazo.
Y ahí, sobre su hombro, lloré
con la amargura del hijo renegado
que vuelve a sentir el aliento del ser más adorado.
Ella me dijo:
“Quiero que vengas a verme más seguido,
por favor, no tardes tanto”.
En ese instante comprendí
lo perdido que estaba creyendo que era amor
lo que me hacía sufrir y me causaba llanto;
por eso, tomé mi corazón y, con el amor de hijo
que siento por mi madre, le dije:
si tú lo quieres, aquí estaré,
siempre que tú me llames vendré a tu lado;
entonces llegó a mi alma la paz
que, en la ciudad, había extraviado.
Hace un tiempo que extravié mi aliento provinciano
y me pensé cosmopolita, citadino, gentilhombre, educado;
y me dejé envolver en la locura de dos ojos
que fueron a un tiempo: torbellino y placer,
luz nueva de mañana tibia,
sol fresco del ocaso.
Entonces, como veleta que mueve el viento,
a su capricho,
fui de norte a sur, de oriente a occidente,
siguiendo sólo sus pasos.
Y me olvidé de todos y de todo:
de la tierra generosa que me vio nacer,
del amoroso abrazo de mis padres,
del calor del hogar,
de mis hermanos.
Pero, un día,
a mis oídos llegó la angustia
de una voz que me llamaba y,
como desesperado,
al terruño llegué donde aguardaban,
como siempre lo hacen,
las manos extendidas de mi madre,
que soñaba mi regreso,
para acariciar mi cabello
y tenerme en su regazo.
Y ahí, sobre su hombro, lloré
con la amargura del hijo renegado
que vuelve a sentir el aliento del ser más adorado.
Ella me dijo:
“Quiero que vengas a verme más seguido,
por favor, no tardes tanto”.
En ese instante comprendí
lo perdido que estaba creyendo que era amor
lo que me hacía sufrir y me causaba llanto;
por eso, tomé mi corazón y, con el amor de hijo
que siento por mi madre, le dije:
si tú lo quieres, aquí estaré,
siempre que tú me llames vendré a tu lado;
entonces llegó a mi alma la paz
que, en la ciudad, había extraviado.
jueves, agosto 02, 2007
MIL DISCULPAS

Mil disculpas, ofrezco a mis amigos que me visitan y que no han encontrado nada nuevo en tanto tiempo. Si de algo sirve, les diré que he estado un poco atado: , me fracturé un brazo y me costaba mucho trabajo escribir, además de que sentía muchas molestias. Bueno, además he estado un poco ocupado escribiendo y participando en eventos a los que me han invitado y que gracias a mi novela, La noche de las cabras, he tenido la oportunidad de conocer a mucha gente interesante con la que he comenzado a desarrollar algunnos proyectos.
Además me di la oportunidad de participar en un concurso de cuento organizado por la casa de cultura de Acapulco, a cargo de la maestra Aída Espino y tuve la fortuna de ser considerado por el jurado como uno de los ganadores de este año. Y esto es una satisfacción que quiero compartir con todos ustedes, ýa que, además del premio, claro, el diploma que avala el reconocimiento para mi trabajo me hace sentirme orgulloso de ser amante de la literatura y de ser un lector fervoroso de José Agustín, de García Márquez, de Saramago, de Balzac, de Isabel Allende, Vargas Llosa y de Sabines y Neruda, entre otros muchos.
Tengo tanto que contarles pero lo iré haciendo poco a poco. Por el momento, sólo les comento que el cuento con el que participé se titula El citatorio y me lo inspiró una nota periodística que leí en un diario de la capital acerca de una anciana, de 86 años, que había demandado ante las autoridades a su amigo, anciano también, de 88 años, porque, según ella, la había intentado violar.
Bueno, imaginé una historia y la escribí. Espero poder cargar el cuento un día de estos y compartirlo con ustedes. De cualquier manera pronto publicaré otro libro, ahora de cuentos y relatos, al que he titulado Ojos de perro y otros miedos y, por supuesto contendrá este cuento ganador, así como otros que me han permitido ganar otros concursos magisteriales como La apuesta y Jaimito.
Mientras tanto les regalo una imagen de mi diploma, que espera hagan suyo también.
Gracias por la espera.
domingo, junio 03, 2007
DESNÚDATE EL ALMA
Desnúdate el alma,
no el cuerpo que,
algunas veces,
con cariño manifiesto
me regalas en la cama;
desnúdate el alma
y hazme saber
si de verdad me amas.
No me veas a la cara,
apaga la luz
y deja que hable tu alma;
tus tibios ojos
son guerreros
que triunfan en la batalla,
y tu boca
es cascada
que en mi oído
mil canciones me regala.
No me niegues la esperanza
de saber
lo que dice tu corazón
cuando callas.
Desnúdate el alma
y dime con palabras
lo que dicen tus caricias
cuando estamos en la cama.
CON AFECTO PARA MIS AMIGOS DEL DIARIO 21 DE IGUALA, GRO. QUIENES ME HAN APOYADO INFORMANDO SOBRE MI NOVELA "LA NOCHE DE LAS CABRAS".
no el cuerpo que,
algunas veces,
con cariño manifiesto
me regalas en la cama;
desnúdate el alma
y hazme saber
si de verdad me amas.
No me veas a la cara,
apaga la luz
y deja que hable tu alma;
tus tibios ojos
son guerreros
que triunfan en la batalla,
y tu boca
es cascada
que en mi oído
mil canciones me regala.
No me niegues la esperanza
de saber
lo que dice tu corazón
cuando callas.
Desnúdate el alma
y dime con palabras
lo que dicen tus caricias
cuando estamos en la cama.
CON AFECTO PARA MIS AMIGOS DEL DIARIO 21 DE IGUALA, GRO. QUIENES ME HAN APOYADO INFORMANDO SOBRE MI NOVELA "LA NOCHE DE LAS CABRAS".
martes, mayo 22, 2007
EXTRAORDINARIO
LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO, DE TANTO EMPOLLAR, TUVO UN POLLITO. EL ANIMALILLO TARDÓ EN ROMPER EL CACARÓN DORADO. CUANDO LO HIZO, SACUDIÓ LENTAMENTE LAS ÁUREAS PLUMAS QUE PESABAN UNA ENORMIDAD. LUEGO INTENTÓ INCORPORARSE, PERO EL AGOBIO DE LAS ALAS METÁLICAS SE LO IMPIDIÓ. ASÍ ESTUVO, ACURRUCADO, SIN PODER ABRIR SU PIQUITO DE ORO, HASTA QUE MURIÓ DE INANICIÓN.
Cuento escrito por mi amiga Queta Navagómez, autora de la novela huichola "Tukari Temai, el hacedor de lluvias". Este cuento salió publicado en su más reciente libro "Hadas Ebrias", editado por la UNAM. Queta fue galardonada con el premio nacional de poesía en 2004.
Cuento escrito por mi amiga Queta Navagómez, autora de la novela huichola "Tukari Temai, el hacedor de lluvias". Este cuento salió publicado en su más reciente libro "Hadas Ebrias", editado por la UNAM. Queta fue galardonada con el premio nacional de poesía en 2004.
domingo, mayo 13, 2007

CUÍDAME BIEN
Cuídame bien
porque siento que me pierdes:
no me dejes, por favor,
solo,
conmigo,
sin ti,
por mucho tiempo libre.
¿Qué no ves
cómo mis manos tiemblan
cuando están a punto de tocar las tuyas?
¿No adviertes en mis ojos,
por tu amor (cobarde),
que aún tengo mis dudas?
¿Qué no ves que mi vida,
en soledad,
me pierde en un laberinto
del que no puedo salirme?
No me dejes caer,
por favor,
sálvame,
cuídame.
Cuídame bien
porque siento que me pierdes:
no me dejes, por favor,
solo,
conmigo,
sin ti,
por mucho tiempo libre.
¿Qué no ves
cómo mis manos tiemblan
cuando están a punto de tocar las tuyas?
¿No adviertes en mis ojos,
por tu amor (cobarde),
que aún tengo mis dudas?
¿Qué no ves que mi vida,
en soledad,
me pierde en un laberinto
del que no puedo salirme?
No me dejes caer,
por favor,
sálvame,
cuídame.
domingo, abril 29, 2007
HOJAS SECAS
"Hojas secas" es el título del libro de poemas que mi amigo, poeta también, Mauricio Leyva, de Chilpancingo, Gro. acaba de publicar. Hace una semana, cuando presentamos un evento en la comunidad de donde soy originario: El Tomatal, Gro., Mauricio nos hizo el favor de llevarnos, a los cuates del grupo Transgresión, un ejemplar de sus hermosos poemas. Y de este libro, el cual tendremos el honor de presentar con él en Iguala, el 12 de mayo a las seis de la tarde, les ofrezco una probadita de la inspiraciòn de este noble caballero de las letras que es Mauricio. Ah, y la foto es del evento de Tomatal.
JUGUEMOS
Juguemos a que nos amamos desde hace tiempo,
a que tu cuerpo y el mío no son ajenos,
a que mis manos conocen los senderos
de tu vientre y su armónico secreto.
Juguemos a que me amas desde hace tiempo,
a que mi corazón y el tuyo no son prohibidos,
a que tienes la respuesta al acertijo
que descifra mis deseos escondidos.
Juguemos a que nos tenemos desde hace tiempo,
a que nos pertenecemos sin freno,
a que sabes clausurar mis labios
con el aguamiel de tus beos.
Juguemos a que somos uno desde hace tiempo,
a que nos fundimos en el mismo sueño,
a que no hay frontera en nuestros cuerpos
que pueda limitar este nítido sentimiento.
Juguemos a que te quedas por mucho tiempo,
durmamos en la misma cama de este encuentro,
finjamos que el amor es dulce y que está contento,
y despuès déjame, si es que llegas al intento.
Con el permiso de Mauricio, lo dedico para mi amigo el pintor Gabriel Marni y su novia Érika, ya que pronto contraerán nupcias en Yucatán.
lunes, abril 09, 2007
EL SILENCIO

El silencio es la carga más pesada
que puede soportar el alma.
La soledad se aloja en el corazón
cuando faltan las palabras,
los recuerdos son heridas
y la nostalgia es una perra brava
que muerde en las noches frías
y nos embarra su baba.
El silencio es una roca
que nos golpea la cara,
es muerte lenta
y también es una daga
que corta con sus dos filos
de amor triste y de esperanza.
jueves, abril 05, 2007
DÉJAME LLORAR

Déjame llorar, a solas, tu partida.
Se reseca mi boca,
mueren las palabras
y se pudre la melancolía.
Déjame escribir un verso rebelde
en la orilla de esta enorme soledad
que me lastima.
Ayer tus manos descansaban,
dulcemente, entre las mías;
hoy el hueco en el que duermo
es un tren cargado de amargura
que no va a ninguna parte,
a ningún espacio,
a ninguna esquina.
Déjame llorar por esta ausencia de mí
entre tus muslos de fuego que eran mi vida;
tengo sed de tus ojos
y te voz se aleja en el buque
de tu risa perdida.
Ya lo ves, derrotado me dejas,
sin un centavo de sangre redimida,
sin la esperanza que mojaba mis labios
cuando te nombraba
con el rayo de luz de tu luna esparcida.
Déjame llorar,
pero a solas,
no quiero que me veas temblando, sin ti,
en esta noche fría;
tú no sabes qué profundidad tenían
mis palabras dolientes
cuando te preguntaba si deseabas mi muerte
o si querías mi vida.
Déjame llorar, antes de que yo,
como tú,
inicie mi partida.
Poema del libro "Por si no te vuelvo a ver" que pronto daré a conocer.
sábado, marzo 03, 2007
LA NOCHE DE LAS CABRAS

LA NOCHE DE LAS CABRAS
PRESENTACIÓN
Por Alejandro Jahén García Delgado
“La noche de las cabras”, novela de José I. Delgado Bahena que fue presentada en el Museo a la Bandera y Santuario a la Patria de Iguala, Gro., el pasado 17 de febrero de este año, por el propio autor y el grupo de poetas Transgresión.
Nacido en la comunidad de El Tomatal, del mismo municipio, el profesor, poeta, y ahora novelista, autor de otro libro: Malditas Palabras, convocó a un gran número de asistentes, tanto de su pueblo como de la ciudad de Iguala y de otros municipios.
PARA CALENTAR LAS EMOCIONES
Con el auditorio lleno en un setenta y cinco por ciento y en espera del C. Presidente Municipal, Dr. Antonio Jaimes Herrera, el grupo de poetas decidió que el escritor José I. Delgado, leyera parte de su poesía publicada en su poemario Malditas Palabras y nos deleitó con dos poemas: “Quiero” y “El amor se siente” con los que desbordó sus emociones y abrió el camino para la presentación de su novela.
EL CURRÍCULUM
Con el Presidente Municipal de Iguala en el presidium, dio inicio el programa con la presentación de la trayectoria del autor del libro “La Noche de las Cabras”, por parte de la Profra. Maricela Arzate Martínez, coordinadora del grupo al que pertenece el escritor y poeta José I. Delgado Bahena.
Se dijo que es profesor de educación primaria, pero que trabajó en el nivel de secundaria en el Estado de México y en el Distrito Federal impartiendo la asignatura de Español; que le han publicado cuentos y poemas en diarios y revistas de la Ciudad de México y del estado de Guerrero, como esta revista, Reevolución, que también estuvo presente en el evento, y que es autor de otros libros de poemas y de una obra de teatro.
LOS COMENTARIOS
El profesor y poeta, Fernando Antúnez Ávila, fue el encargado de hacer un análisis crítico y comentarios acerca de la obra presentada. Expresó que se congratulaba de conocer al poeta José I. y de contar con su amistad, pero que eso no era motivo para sentirse comprometido para señalar que en sus manos tenía una obra que valía la pena leer. Hizo algunas preguntas al autor entre las que destacaron dos: ¿Por qué “La noche de las cabras”? y ¿por qué perdonar tanto a la mujer que era protagonista de la novela?
El escritor señaló que el título tiene que ver con la constelación de Las Pléyades, mejor conocida como “Las siete cabrillas”, que, en una noche romántica, Fátima y Alejandro, los protagonistas, se ven deslumbrados por este grupo de estrellas y los marcará durante toda la historia. Para responder a la segunda pregunta prefirió hacerlo con un poema que agregó en un apéndice de la novela y en él establece la decisión de no juzgar las malas acciones de la persona amada, y de perdonar todo por amor.
El grupo de poetas tuvo la formidable idea de invitar la maestra Aída Melina Martínez y al profesor Gildardo Bustillos, de la Coordinación del Programa Nacional de Lectura, de Iguala, para que leyeran un fragmento de la novela en la que advertimos gran fluidez en la narración e intensidad en los diálogos que nos ofrece el autor en ese capítulo. Además, con la lectura de estos párrafos lograron motivar al auditorio que se interesó por adquirir el libro para saber el desenlace de la historia.
Cuando el escritor José I. Delgado Bahena tomó la palabra, puntualizó sobre la trama de su libro y dijo: “las vicisitudes de mis personajes me tuvieron inmerso en una nube tan oscura que probablemente me ocultaron algunos detalles que tienen que ver con la formalidad de la escritura, pero con mi experiencia como lector fui cocinando en mi intelecto y en mi corazón el platillo que ahora les ofrezco”. Agregó que el romance que viven Alejandro y Fátima, por la diferencia tan grande de edades que hay entre sus personajes, es un tema “poco probable en nuestra sociedad” y que nadie se viera reflejado. Sin embargo, finalizó diciendo que si encontraban en su obra gran parte de sus vivencias, era de manera natural porque, como dijo Alejandro Casona: “Los novelistas escriben las historias que no son capaces de vivir”.
En su turno, el C. Presidente Municipal, comentó que se sentía complacido de observar la gran asistencia al evento, lo que significaba que la cultura en Iguala tomaba vuelo y ello le hacía comprometerse aún más para seguir apoyando a la gente que se dedica al arte. De paso, felicitó al autor y aprovechó para despedirse, no sin antes tomar entre sus manos un ejemplar de “La noche de las cabras” porque dijo que se interesaba en su lectura.
EL PÚBLICO
Un detalle que tuvo la coordinadora del evento fue que invitó al público para que, quien quisiera hacer uso del micrófono para dirigir algún comentario o hacer preguntas al autor de “La noche de las cabras”, lo hiciera desde su lugar.
Muchos fueron los participantes quienes quisieron saber algo más sobre la novela. Lo único que aclaró el autor fue que se trataba de una relación amorosa entre un hombre adulto como de cuarenta años y una jovencita de diecinueve. Además, dijo, aborda otros temas como la sexualidad, la desintegración familiar y las adicciones.
Entre los asistentes se encontraban personalidades como el hijo adoptivo del escultor Federico Canessi, autor de la escultura que es ícono de Iguala y que es conocida como monumento a la Bandera. Al escultor lo acompañaba su esposa, hija del dramaturgo mexicano Rodolfo Usigli, autor de la obra “El gesticulador”. Además, se encontraban representantes de los diferentes medios de comunicación, como el escritor y periodista Jesús Pintoralegre quien publica sus artículos en la Jornada, Guerrero. También se dieron cita autoridades educativas de los diferentes niveles quienes hicieron pública la invitación al escritor para que les visitara en sus instituciones.
Enseguida, la maestra Ninfa Mendoza de Albarrán, administradora del museo, tomó la palabra, felicitó al escritor y dijo que él era “profeta en su tierra”, por la gran cantidad de personas que habían asistido, y que estaba segura de que la gente disfrutaría de la lectura de su novela.
EL BRINDIS
Al término del evento, el autor de “La noche de las cabras” y el grupo de poetas Transgresión, ofrecieron un brindis a los asistentes con vino tinto y algunos bocadillos.
Cálida fue la recepción que la gente culta de Iguala hizo de esta nueva obra de José I. Delgado Bahena, quien, antes de despedirse, pidió para su señora madre, presente en el evento, un aplauso de reconocimiento porque, así como su familia, nunca lo deja solo y lo acompaña en cada evento en el que participa.
Gran tarde literaria que nos ha dejado, a todos, motivados para seguir incrementando nuestro acervo cultural por medio de la lectura. Y si es con novelas conmovedoras como “La noche de las cabras”, mejor.
miércoles, enero 31, 2007
PARA OLVIDARTE MÁS
José I. Delgado Bahena
Para olvidarte más falta olvido
y escribo una poesía
sentado en estas pobres,
solitarias,
tablas de mi piso;
ayer estuve enfermo de olvidarte
y me puse a recordar
las tardes veraniegas,
los dos juntos,
soñando con ser plumas,
jugando a ser aviones en el aire detenidos.
Después, cuando,
cansado de pensarte
y no encontrar razones
para dejar así,
de pronto, de olvidarte,
dejé pasar la nube turbia
que me trajo el recuerdo de tu olvido
y, con las letras de tu nombre,
compuse una canción de despedida
para este amor de agua
que por ti sentí
y que ahora llueve
en el terreno seco
del olvido.
José I. Delgado Bahena
Para olvidarte más falta olvido
y escribo una poesía
sentado en estas pobres,
solitarias,
tablas de mi piso;
ayer estuve enfermo de olvidarte
y me puse a recordar
las tardes veraniegas,
los dos juntos,
soñando con ser plumas,
jugando a ser aviones en el aire detenidos.
Después, cuando,
cansado de pensarte
y no encontrar razones
para dejar así,
de pronto, de olvidarte,
dejé pasar la nube turbia
que me trajo el recuerdo de tu olvido
y, con las letras de tu nombre,
compuse una canción de despedida
para este amor de agua
que por ti sentí
y que ahora llueve
en el terreno seco
del olvido.
viernes, enero 19, 2007
CON HIERRO Y FUEGO
Aquí se narran historias
que no son cuentos:
"Una vez la luna bajó del cielo
y se metió en mi cama:
era noche de invierno".
Se cuentan historias
de luz y de viento,
de arena y gua,
de mar y espejo.
Hay una huella impresa
con hierro y fuego
y en el fondo de mi alma
ronda el silencio.
Con afecto, para mis amigos de Cuernavaca, Mor.: José Daniel Osorio Pacheco y sus hermanos Roberto Joaquín e Irenne Jessi, además, por supuesto, para su mamá Evangelina Pacheco Plasencia. Ojalá que les gusten estos versos con los que intento agradecerles sus amables conceptos.
que no son cuentos:
"Una vez la luna bajó del cielo
y se metió en mi cama:
era noche de invierno".
Se cuentan historias
de luz y de viento,
de arena y gua,
de mar y espejo.
Hay una huella impresa
con hierro y fuego
y en el fondo de mi alma
ronda el silencio.
Con afecto, para mis amigos de Cuernavaca, Mor.: José Daniel Osorio Pacheco y sus hermanos Roberto Joaquín e Irenne Jessi, además, por supuesto, para su mamá Evangelina Pacheco Plasencia. Ojalá que les gusten estos versos con los que intento agradecerles sus amables conceptos.
martes, enero 16, 2007
ME QUITARÉ LA PIEL
Me quitaré la piel
desde las uñas,
exhausto de este amor
que he venido sosteniendo
desde el amanecer en que he nacido,
y mis dedos abrirán una llaga
desde el fondo de la noche fría
que se adueñó de mis dientes
y de mi sexo.
Mis ojos no verán más que esa boca
que un día me besó
y fue como una puñalada
que abrió una rendija
por la que entró el viento turbio
con su agónico silbido
(porque hay labios que no son labios
sino oración).
Y así andaré aún,
por los caminos: despellejado,
desparramándome
en la incorporeidad tangible
de mi realidad fantástica;
único, luminoso, reconocido,
partido en dos:
lengua de serpiente,
rey del paraíso.
Con un saludo muy afectuoso para mi amigo Miguel Sierra, quien se encuentra enfermito. Ni modo, a cuidarse. Un abrazo y mis deseos de una pronta recuperación.
desde las uñas,
exhausto de este amor
que he venido sosteniendo
desde el amanecer en que he nacido,
y mis dedos abrirán una llaga
desde el fondo de la noche fría
que se adueñó de mis dientes
y de mi sexo.
Mis ojos no verán más que esa boca
que un día me besó
y fue como una puñalada
que abrió una rendija
por la que entró el viento turbio
con su agónico silbido
(porque hay labios que no son labios
sino oración).
Y así andaré aún,
por los caminos: despellejado,
desparramándome
en la incorporeidad tangible
de mi realidad fantástica;
único, luminoso, reconocido,
partido en dos:
lengua de serpiente,
rey del paraíso.
Con un saludo muy afectuoso para mi amigo Miguel Sierra, quien se encuentra enfermito. Ni modo, a cuidarse. Un abrazo y mis deseos de una pronta recuperación.
miércoles, enero 10, 2007
GRACIAS MARÍA
A MANERA DE PRÓLOGO
Leer un nuevo libro siempre causa una especial emoción, pues no se sabe qué es lo que se va a encontrar en cada una de las páginas conforme van fluyendo; mas los lectores lo hacemos con el afán de remontarnos a grandes sueños, a especiales viajes o, tal vez, para atormentarnos con la historia que se narre.
Las novelas nos hacen sentir que vale la pena vivir; porque, lo que nos describen son vivencias de otros que el autor nos regala para hacerlas nuestras. Entonces, sufrimos, gozamos, reímos o lloramos con los personajes que recrean su existencia en las veredas de nuestras mismas emociones.
La novela que leeremos nos incrustará todos estos sentimientos hasta lo más profundo de nuestro corazón; nos hará sentir la soledad en la que se encuentra un ser que está muy vivo, un personaje que vive su soledad interna pero que lucha contra ella.
Entre estas páginas, encontraremos a un individuo que trabaja y cumple de la mejor manera, porque su profesión le gusta y, en cierto modo, le satisface. También nos vamos a encontrar a ese hombre solitario que tiene sed de amar y de que lo amen; y en esta búsqueda encuentra a alguien: una mujer que en ratos lo quiere pero que juega con él. Juega, porque también está marcada por el destino, este destino que no perdona a nadie y a ella le hizo la peor de las jugadas.
En cada capítulo de “La noche de las cabras” somos testigos de cómo se van engarzando una a una las piezas, cómo van acudiendo a su cita los dos personajes principales: Alejandro y Fátima.
En un diálogo se lee algo tan profundo como la vida misma:
“―¡Qué raro! ―exclamó Alejandro―, si tú eras quien decía que no pensáramos en el futuro y que esperáramos para ver cómo iría todo.
―Sí, ¿pero no te das cuenta de que el futuro ya nos alcanzó y que tengo miedo de que muy pronto se convierta en pasado?”
“La noche de las cabras” es una novela que juega con muchas emociones que, en cierta forma, conocemos muy bien; pero que su autor les da un toque especial, personal e íntimo.
La narrativa es amena, sencilla y hasta coloquial; pero también está llena de colorido e imágenes que nos obligan a no soltarla, pues desde el principio nos atrapa.
Mi amigo José I. Delgado Bahena, el autor, siempre, desde que yo recuerdo, ha escrito y con frecuencia lo invitaba a que publicara sus manuscritos y, gracias a Dios, un día se animó y en el año 2004 publicó su primer libro de poemas: "Malditas palabras". Hoy nos sorprende con esta novela que tiene muchas de sus vivencias, porque él no puede desprenderse de ellas y nos las tiene que platicar por este medio y así nos las comparte para, de alguna manera, entregarnos, también, parte de su vida.
Realmente me siento muy orgullosa por esta su primera novela que, estoy segura, la gente que la lea, la aceptará con amor, la hará suya y, tal vez, encontrará en ella su reflejo.
María de Jesús Márquez.
Sábado 30 de diciembre del 2006.
Puerto Vallarta, Jalisco; México.
Leer un nuevo libro siempre causa una especial emoción, pues no se sabe qué es lo que se va a encontrar en cada una de las páginas conforme van fluyendo; mas los lectores lo hacemos con el afán de remontarnos a grandes sueños, a especiales viajes o, tal vez, para atormentarnos con la historia que se narre.
Las novelas nos hacen sentir que vale la pena vivir; porque, lo que nos describen son vivencias de otros que el autor nos regala para hacerlas nuestras. Entonces, sufrimos, gozamos, reímos o lloramos con los personajes que recrean su existencia en las veredas de nuestras mismas emociones.
La novela que leeremos nos incrustará todos estos sentimientos hasta lo más profundo de nuestro corazón; nos hará sentir la soledad en la que se encuentra un ser que está muy vivo, un personaje que vive su soledad interna pero que lucha contra ella.
Entre estas páginas, encontraremos a un individuo que trabaja y cumple de la mejor manera, porque su profesión le gusta y, en cierto modo, le satisface. También nos vamos a encontrar a ese hombre solitario que tiene sed de amar y de que lo amen; y en esta búsqueda encuentra a alguien: una mujer que en ratos lo quiere pero que juega con él. Juega, porque también está marcada por el destino, este destino que no perdona a nadie y a ella le hizo la peor de las jugadas.
En cada capítulo de “La noche de las cabras” somos testigos de cómo se van engarzando una a una las piezas, cómo van acudiendo a su cita los dos personajes principales: Alejandro y Fátima.
En un diálogo se lee algo tan profundo como la vida misma:
“―¡Qué raro! ―exclamó Alejandro―, si tú eras quien decía que no pensáramos en el futuro y que esperáramos para ver cómo iría todo.
―Sí, ¿pero no te das cuenta de que el futuro ya nos alcanzó y que tengo miedo de que muy pronto se convierta en pasado?”
“La noche de las cabras” es una novela que juega con muchas emociones que, en cierta forma, conocemos muy bien; pero que su autor les da un toque especial, personal e íntimo.
La narrativa es amena, sencilla y hasta coloquial; pero también está llena de colorido e imágenes que nos obligan a no soltarla, pues desde el principio nos atrapa.
Mi amigo José I. Delgado Bahena, el autor, siempre, desde que yo recuerdo, ha escrito y con frecuencia lo invitaba a que publicara sus manuscritos y, gracias a Dios, un día se animó y en el año 2004 publicó su primer libro de poemas: "Malditas palabras". Hoy nos sorprende con esta novela que tiene muchas de sus vivencias, porque él no puede desprenderse de ellas y nos las tiene que platicar por este medio y así nos las comparte para, de alguna manera, entregarnos, también, parte de su vida.
Realmente me siento muy orgullosa por esta su primera novela que, estoy segura, la gente que la lea, la aceptará con amor, la hará suya y, tal vez, encontrará en ella su reflejo.
María de Jesús Márquez.
Sábado 30 de diciembre del 2006.
Puerto Vallarta, Jalisco; México.
domingo, enero 07, 2007
PRÓLOGO DE MI NOVELA
Leer un nuevo libro siempre causa una especial emoción, pues no se sabe qué es lo que se va a encontrar en cada una de las páginas conforme van fluyendo; mas los lectores lo hacemos con el afán de remontarnos a grandes sueños, a especiales viajes o, tal vez, para atormentarnos con la historia que se narre.
Las novelas nos hacen sentir que vale la pena vivir; porque, lo que nos describen son vivencias de otros que el autor nos regala para hacerlas nuestras. Entonces, sufrimos, gozamos, reímos o lloramos con los personajes que recrean su existencia en las veredas de nuestras mismas emociones.
La novela que leeremos nos incrustará todos estos sentimientos hasta lo más profundo de nuestro corazón; nos hará sentir la soledad en la que se encuentra un ser que está muy vivo, un personaje que vive su soledad interna pero que lucha contra ella.
Entre estas páginas, encontraremos a un individuo que trabaja y cumple de la mejor manera, porque su profesión le gusta y, en cierto modo, le satisface. También nos vamos a encontrar a ese hombre solitario que tiene sed de amar y de que lo amen; y en esta búsqueda encuentra a alguien: una mujer que en ratos lo quiere pero que juega con él. Juega, porque también está marcada por el destino, este destino que no perdona a nadie y a ella le hizo la peor de las jugadas.
En cada capítulo de “La noche de las cabras” somos testigos de cómo se van engarzando una a una las piezas, cómo van acudiendo a su cita los dos personajes principales: Alejandro y Fátima.
En un diálogo se lee algo tan profundo como la vida misma:
“―¡Qué raro! ―exclamó Alejandro―, si tú eras quien decía que no pensáramos en el futuro y que esperáramos para ver cómo iría todo.
―Sí, ¿pero no te das cuenta de que el futuro ya nos alcanzó y que tengo miedo de que muy pronto se convierta en pasado?”
“La noche de las cabras” es una novela que juega con muchas emociones que, en cierta forma, conocemos muy bien; pero que su autor les da un toque especial, personal e íntimo.
La narrativa es amena, sencilla y hasta coloquial; pero también está llena de colorido e imágenes que nos obligan a no soltarla, pues desde el principio nos atrapa.
Mi amigo José I. Delgado Bahena, el autor, siempre, desde que yo recuerdo, ha escrito y con frecuencia lo invitaba a que publicara sus manuscritos y, gracias a Dios, un día se animó y en el año 2004 publicó su primer libro de poemas: "Malditas palabras". Hoy nos sorprende con esta novela que tiene muchas de sus vivencias, porque él no puede desprenderse de ellas y nos las tiene que platicar por este medio y así nos las comparte para, de alguna manera, entregarnos, también, parte de su vida.
Realmente me siento muy orgullosa por esta su primera novela que, estoy segura, la gente que la lea, la aceptará con amor, la hará suya y, tal vez, encontrará en ella su reflejo.
María de Jesús Márquez.
Sábado 30 de diciembre del 2006.
Puerto Vallarta, Jalisco; México.
Las novelas nos hacen sentir que vale la pena vivir; porque, lo que nos describen son vivencias de otros que el autor nos regala para hacerlas nuestras. Entonces, sufrimos, gozamos, reímos o lloramos con los personajes que recrean su existencia en las veredas de nuestras mismas emociones.
La novela que leeremos nos incrustará todos estos sentimientos hasta lo más profundo de nuestro corazón; nos hará sentir la soledad en la que se encuentra un ser que está muy vivo, un personaje que vive su soledad interna pero que lucha contra ella.
Entre estas páginas, encontraremos a un individuo que trabaja y cumple de la mejor manera, porque su profesión le gusta y, en cierto modo, le satisface. También nos vamos a encontrar a ese hombre solitario que tiene sed de amar y de que lo amen; y en esta búsqueda encuentra a alguien: una mujer que en ratos lo quiere pero que juega con él. Juega, porque también está marcada por el destino, este destino que no perdona a nadie y a ella le hizo la peor de las jugadas.
En cada capítulo de “La noche de las cabras” somos testigos de cómo se van engarzando una a una las piezas, cómo van acudiendo a su cita los dos personajes principales: Alejandro y Fátima.
En un diálogo se lee algo tan profundo como la vida misma:
“―¡Qué raro! ―exclamó Alejandro―, si tú eras quien decía que no pensáramos en el futuro y que esperáramos para ver cómo iría todo.
―Sí, ¿pero no te das cuenta de que el futuro ya nos alcanzó y que tengo miedo de que muy pronto se convierta en pasado?”
“La noche de las cabras” es una novela que juega con muchas emociones que, en cierta forma, conocemos muy bien; pero que su autor les da un toque especial, personal e íntimo.
La narrativa es amena, sencilla y hasta coloquial; pero también está llena de colorido e imágenes que nos obligan a no soltarla, pues desde el principio nos atrapa.
Mi amigo José I. Delgado Bahena, el autor, siempre, desde que yo recuerdo, ha escrito y con frecuencia lo invitaba a que publicara sus manuscritos y, gracias a Dios, un día se animó y en el año 2004 publicó su primer libro de poemas: "Malditas palabras". Hoy nos sorprende con esta novela que tiene muchas de sus vivencias, porque él no puede desprenderse de ellas y nos las tiene que platicar por este medio y así nos las comparte para, de alguna manera, entregarnos, también, parte de su vida.
Realmente me siento muy orgullosa por esta su primera novela que, estoy segura, la gente que la lea, la aceptará con amor, la hará suya y, tal vez, encontrará en ella su reflejo.
María de Jesús Márquez.
Sábado 30 de diciembre del 2006.
Puerto Vallarta, Jalisco; México.
Gracias, María, por tan generosas palabras; ojalá nuestros amables lectores, al tener en sus manos la novela, se unan a estas emociones que nos transmites.
miércoles, enero 03, 2007
UNA SOMBRA ME SIGUE
Luna de la caverna
que te asomas temblorosa,
luna de los caminos
que la noche te sonroja,
luna llena del encanto,
llena de vergüenza y miedo,
¿quién olfatea mis pasos?,
¿quién me acosa el pensamiento?
Luna gorda desvelada
que vigilas la alborada,
luna de cachetes rojos
y la boca de granada,
¿de quién es la sombra ajena
que junto a la mía viaja?,
¿cuál es su intención que viene
a estar conmigo de noche
y se va de madrugada?
Luna enciende tus luceros
y prepara tus navajas
porque una sombra me sigue
y junto a la mía viaja.
que te asomas temblorosa,
luna de los caminos
que la noche te sonroja,
luna llena del encanto,
llena de vergüenza y miedo,
¿quién olfatea mis pasos?,
¿quién me acosa el pensamiento?
Luna gorda desvelada
que vigilas la alborada,
luna de cachetes rojos
y la boca de granada,
¿de quién es la sombra ajena
que junto a la mía viaja?,
¿cuál es su intención que viene
a estar conmigo de noche
y se va de madrugada?
Luna enciende tus luceros
y prepara tus navajas
porque una sombra me sigue
y junto a la mía viaja.
sábado, diciembre 30, 2006
TRAS CANDADOS
Extraño
tu mal humor de la mañana
las caricias salvajes
y el café del alba...
¿Cuánto más estarás en mi nostalgia?
¿En la frialdad de esta celda
en la aridez del patio
y el golpe del portón?
¿Cuelgan aún mis recuerdos
en las paredes de la casa?
¿Platican nuestros fantasmas
y se hacen el amor?
¿Todavía
recuerdas mis pasos
mi agrio carácter
y la forma en que te amé?
Este poema es de la autoría de mi amigo Jesús Jiménez Ochoa y lo he incluído aquí como reconocimiento al premio que acaba de ganar: "XII Concurso Nacional de Poesía Salvador Díaz Mirón", con su poemario "Descubrimientos!. El jurado de este concurso estuvo integradopor Carmen Alardí, Thelma Nava y Saúl Ibargoyen. De verdad que es un orgullo tener en mi humilde espacio las letras y el talento de mi amigo. Espero que les guste. Trataré de compartirles algo más de su poemario.
tu mal humor de la mañana
las caricias salvajes
y el café del alba...
¿Cuánto más estarás en mi nostalgia?
¿En la frialdad de esta celda
en la aridez del patio
y el golpe del portón?
¿Cuelgan aún mis recuerdos
en las paredes de la casa?
¿Platican nuestros fantasmas
y se hacen el amor?
¿Todavía
recuerdas mis pasos
mi agrio carácter
y la forma en que te amé?
Este poema es de la autoría de mi amigo Jesús Jiménez Ochoa y lo he incluído aquí como reconocimiento al premio que acaba de ganar: "XII Concurso Nacional de Poesía Salvador Díaz Mirón", con su poemario "Descubrimientos!. El jurado de este concurso estuvo integradopor Carmen Alardí, Thelma Nava y Saúl Ibargoyen. De verdad que es un orgullo tener en mi humilde espacio las letras y el talento de mi amigo. Espero que les guste. Trataré de compartirles algo más de su poemario.
domingo, diciembre 10, 2006
EN MI CASA HABITASTE
En mi casa habitaste
y dormiste en mi almohada,
te canté las canciones
que tanto te gustaban,
caminé tu camino
y lloré tus nostalgias,
me perdí en las tinieblas
de tu risa mojada,
fui tu perro fiel
que tu espalda cuidaba,
hice nudos irrompibles
con las trece palabras
que escribiste con sangre
en el fondo de mi alma,
le di vida a un poema
con luces de esperanza,
te abracé con ternura,
te regalé mis ansias;
era tuya mi vida
y eran mías tus ganas,
hoy no vienen tus pasos
ni habitas en mi casa
porque con estos versos
nuestra historia se acaba.
Bueno, ni modo; este es un poema que salió así: con una rima bárbara. Espero no insistir tanto en esto. Mientras tanto te comparto que estoy escribiendo una novela que casi termino; quiero registrarla en este mes y publicarla en el próximo. Estoy muy emocionado, siento que estoy haciendo algo muy padre y por eso lo comparto contigo que me lees, porque sé, además que, como yo, gustas de la literatura.
Te recomiendo también que abras los links que aparecen a la izquierda de este espacio, son páginas de amigos en los que puedes encontrar muchas cosas diversas e interesantes.
Ojalá puedas dejar algún comentario.
Gracias por tu visita.
En mi casa habitaste
y dormiste en mi almohada,
te canté las canciones
que tanto te gustaban,
caminé tu camino
y lloré tus nostalgias,
me perdí en las tinieblas
de tu risa mojada,
fui tu perro fiel
que tu espalda cuidaba,
hice nudos irrompibles
con las trece palabras
que escribiste con sangre
en el fondo de mi alma,
le di vida a un poema
con luces de esperanza,
te abracé con ternura,
te regalé mis ansias;
era tuya mi vida
y eran mías tus ganas,
hoy no vienen tus pasos
ni habitas en mi casa
porque con estos versos
nuestra historia se acaba.
Bueno, ni modo; este es un poema que salió así: con una rima bárbara. Espero no insistir tanto en esto. Mientras tanto te comparto que estoy escribiendo una novela que casi termino; quiero registrarla en este mes y publicarla en el próximo. Estoy muy emocionado, siento que estoy haciendo algo muy padre y por eso lo comparto contigo que me lees, porque sé, además que, como yo, gustas de la literatura.
Te recomiendo también que abras los links que aparecen a la izquierda de este espacio, son páginas de amigos en los que puedes encontrar muchas cosas diversas e interesantes.
Ojalá puedas dejar algún comentario.
Gracias por tu visita.
martes, diciembre 05, 2006
ABRI MIS BRAZOS
Abrí mis brazos para decirte adiós
y volar sobre la luna,
entre las estrellas,
en solitario.
La noche enfriaba y yo, temblando,
te dije adiós;
tú sonreíste con una mueca de tristeza
en tus benditos labios.
Nos besamos aún, y abrí mis brazos
para dejarme llevar
por el aire fresco de la noche.
Sólo me llevé tus ojos
incrustados en la melancolía
de mis manos,
y la tersura de tu voz
embarrada sobre el sueño no cumplido
que los dos forjamos.
Y en el mismo lugar (¡qué ironía!)
donde nos encontramos,
te dije adiós y abrí mis brazos
porque otros ojos, color de miel,
me estaban esperando.
Dedico este poema para mi amiga Zandra (con zeta) Caballero, por los buenos recuerdos.
Abrí mis brazos para decirte adiós
y volar sobre la luna,
entre las estrellas,
en solitario.
La noche enfriaba y yo, temblando,
te dije adiós;
tú sonreíste con una mueca de tristeza
en tus benditos labios.
Nos besamos aún, y abrí mis brazos
para dejarme llevar
por el aire fresco de la noche.
Sólo me llevé tus ojos
incrustados en la melancolía
de mis manos,
y la tersura de tu voz
embarrada sobre el sueño no cumplido
que los dos forjamos.
Y en el mismo lugar (¡qué ironía!)
donde nos encontramos,
te dije adiós y abrí mis brazos
porque otros ojos, color de miel,
me estaban esperando.
Dedico este poema para mi amiga Zandra (con zeta) Caballero, por los buenos recuerdos.
lunes, noviembre 27, 2006
"Es una niña buena"
Es una niña buena
que renació a la vida
con ojos de nostalgia,
entre sus manos lleva
la tierra de su tierra
envuelta en añoranzas;
ella no reconoce
presente ni futuro,
vive su eterna infancia:
es tierna, caprichuda,
exigente,
olvidadiza, rebelde,
no sabe de esperanzas.
Es una niña buena
que juega a ser señora
y duerme acurrucada,
a veces el demonio la asusta
y llora
pero la consuela
su ángel de la guarda;
no sabe de promesas
ni de angustias
ni de sentirse, a veces,
con el hambre atrasada.
Esta niña buena
tropieza con sus dudas,
pero con sus sonrisas
ilumina la casa.
Con afecto para mi amigo Rodolfo y para su mamá, doña Higinia, de Teziutlán, Puebla.
que renació a la vida
con ojos de nostalgia,
entre sus manos lleva
la tierra de su tierra
envuelta en añoranzas;
ella no reconoce
presente ni futuro,
vive su eterna infancia:
es tierna, caprichuda,
exigente,
olvidadiza, rebelde,
no sabe de esperanzas.
Es una niña buena
que juega a ser señora
y duerme acurrucada,
a veces el demonio la asusta
y llora
pero la consuela
su ángel de la guarda;
no sabe de promesas
ni de angustias
ni de sentirse, a veces,
con el hambre atrasada.
Esta niña buena
tropieza con sus dudas,
pero con sus sonrisas
ilumina la casa.
Con afecto para mi amigo Rodolfo y para su mamá, doña Higinia, de Teziutlán, Puebla.
viernes, noviembre 10, 2006
TE ESTOY PENSANDO
En el silencio que raspa la noche
incrustada en mi cuarto,
te estoy pensando
como éramos ayer: gato y garabato, sol y agua,
viento y frío,
la luna en el retrato.
Pienso que te quería
con tu voz turbia, lejana y taciturna;
con las manos en el hielo,
con mi sangre hirviente
que se desliza en la conciencia del no olvido
entre el laberinto del perdón nunca exigido.
Y sé que estás, duramente,
permanentemente,
como un grito callado,
como una revelación acobardada,
como un sueño no soñado,
como una guerra perdida
que dejó un corazón -el mío-
minusválido.
Te estoy pensando y te conozco allá:
en el otoño recobrado,
en la espiga derrumbada,
en la llaga oxidada,
en el sueño interrumpido,
rasguñándome,
como siempre,
el alma.
En el silencio que raspa la noche
incrustada en mi cuarto,
te estoy pensando
como éramos ayer: gato y garabato, sol y agua,
viento y frío,
la luna en el retrato.
Pienso que te quería
con tu voz turbia, lejana y taciturna;
con las manos en el hielo,
con mi sangre hirviente
que se desliza en la conciencia del no olvido
entre el laberinto del perdón nunca exigido.
Y sé que estás, duramente,
permanentemente,
como un grito callado,
como una revelación acobardada,
como un sueño no soñado,
como una guerra perdida
que dejó un corazón -el mío-
minusválido.
Te estoy pensando y te conozco allá:
en el otoño recobrado,
en la espiga derrumbada,
en la llaga oxidada,
en el sueño interrumpido,
rasguñándome,
como siempre,
el alma.
viernes, octubre 27, 2006
AL FINAL
Al final de cuentas, yo no te perdí:
aún te tengo entre mis venas,
raspándome la piel,
salpicando con tu recuerdo
mis noches en vela.
¿Cómo suponer tal cosa si hay un suspiro tuyo
en cada esquina de mi cama?
Jamás pienses que te he perdido,
te llevo permanentemente en la enredadera
de mis palabras y en el foso profundo
de mis silencios.
¿Cómo decir que te he perdido si te escribo
estos versos y siento que mis manos
recorren tus linderos y mis ojos,
sorprendidos, reflejan tu mirada?
Yo no te he perdido y no lo haré nunca;
mientras me duela el alma al pronunciar tu nombre,
mientras la luna llueva sobre mi ventana
y dibuje tu sombra eterna y anhelante.
No te perdí porque el hueco de mis brazos
y el frío de mi pecho, confirman lo que digo:
yo no te he perdido,
en cambio tú sí me perdiste
y la soledad en la que vives
es mi mejor regalo por lo más hermoso
de lo que vivimos.
Escríbeme: jose_delgado9@hotmail.com
aún te tengo entre mis venas,
raspándome la piel,
salpicando con tu recuerdo
mis noches en vela.
¿Cómo suponer tal cosa si hay un suspiro tuyo
en cada esquina de mi cama?
Jamás pienses que te he perdido,
te llevo permanentemente en la enredadera
de mis palabras y en el foso profundo
de mis silencios.
¿Cómo decir que te he perdido si te escribo
estos versos y siento que mis manos
recorren tus linderos y mis ojos,
sorprendidos, reflejan tu mirada?
Yo no te he perdido y no lo haré nunca;
mientras me duela el alma al pronunciar tu nombre,
mientras la luna llueva sobre mi ventana
y dibuje tu sombra eterna y anhelante.
No te perdí porque el hueco de mis brazos
y el frío de mi pecho, confirman lo que digo:
yo no te he perdido,
en cambio tú sí me perdiste
y la soledad en la que vives
es mi mejor regalo por lo más hermoso
de lo que vivimos.
Escríbeme: jose_delgado9@hotmail.com
viernes, octubre 13, 2006
¿POR QUÉ TE FUISTE?
b¿POR QUÉ TE FUISTE?
¿Por qué te fuiste?
Me dejaste el silencio clavado en mi ventana,
huíste por el hueco de la luna
hacia el sol y el infinito.
¿Por qué te fuiste?
Te llevaste el sueño, rompiste el Universo,
cruzaste el tiempo seco rasguñando el alma.
Y yo, aquí,
separado de ti sin encontrarme,
haciendo nudos con los hilos de la noche,
sumido en la niebla del camino
por el que escapaste;
viviendo, a solas, los cielos sin estrellas,
con las manos abiertas, ansiosas, permanentes...
Te busco y te pienso en la distancia,
en el llant-viento que arrastra la nostalgia,
en el agua de mar que corre por mis venas,
en la sed,
en el abismo,
en la eterna soledad de la esperanza.

Perdón si repito este poema que ya había publicado y que salió en mi libro Malditas Palabras, pero me obsequiaron una imagen e inmediatamente la pensé adornando estos versos. Un saludo para mi amigo Francés que me la regaló.
¿Por qué te fuiste?
Me dejaste el silencio clavado en mi ventana,
huíste por el hueco de la luna
hacia el sol y el infinito.
¿Por qué te fuiste?
Te llevaste el sueño, rompiste el Universo,
cruzaste el tiempo seco rasguñando el alma.
Y yo, aquí,
separado de ti sin encontrarme,
haciendo nudos con los hilos de la noche,
sumido en la niebla del camino
por el que escapaste;
viviendo, a solas, los cielos sin estrellas,
con las manos abiertas, ansiosas, permanentes...
Te busco y te pienso en la distancia,
en el llant-viento que arrastra la nostalgia,
en el agua de mar que corre por mis venas,
en la sed,
en el abismo,
en la eterna soledad de la esperanza.
Perdón si repito este poema que ya había publicado y que salió en mi libro Malditas Palabras, pero me obsequiaron una imagen e inmediatamente la pensé adornando estos versos. Un saludo para mi amigo Francés que me la regaló.
miércoles, octubre 11, 2006
VOY A APAGAR LA LUZ
Voy a apagar la luz
para que no me veas llorar,
si tanto te preocupa;
para que no veas cómo me hundo
por ti,
en esta despedida.
Voy a esconder la vergüenza
de haberte perdido
y volveré a ser
un triste vagabundo
sin rumbo fijo.
Voy a morderme la lengua
para no soltar el grito
que anticipe el llanto
en mi pecho contenido.
Entonces, y sólo entonces,
podrás decirme
las malditas palabras
de la pinche despedida
y me quedaré en pie
viéndote partir,
llevándote mi vida.
Con respeto y afecto para mi amiga Ingrid Ruiz, de Iguala, Gro., esperando que te guste y que nos compartas lo que escribes.
Voy a apagar la luz
para que no me veas llorar,
si tanto te preocupa;
para que no veas cómo me hundo
por ti,
en esta despedida.
Voy a esconder la vergüenza
de haberte perdido
y volveré a ser
un triste vagabundo
sin rumbo fijo.
Voy a morderme la lengua
para no soltar el grito
que anticipe el llanto
en mi pecho contenido.
Entonces, y sólo entonces,
podrás decirme
las malditas palabras
de la pinche despedida
y me quedaré en pie
viéndote partir,
llevándote mi vida.
Con respeto y afecto para mi amiga Ingrid Ruiz, de Iguala, Gro., esperando que te guste y que nos compartas lo que escribes.
viernes, septiembre 29, 2006
lunes, septiembre 25, 2006
HOY VOY A VIVIR SIN TI
Hoy voy a vivir sin ti y sin testigos.
Hoy te necesito
porque eres mi abrigo.
Hoy me siento solo
porque tú estás lejos de mis caminares
y de mi destino.
Hoy soy mil olvidos.
Hay deseos que vuelven y tú ya te has ido;
y hay relojes muertos
y hay relojes vivos.
Hoy tienes la boca con sabor del vino
que, en aquella noche, te cambió
y sueño en tus manos que ya no acaricio,
y sueño en tu sexo tan lejos del mío.
Es tan gris el día, pues no estás conmigo
y para tenerte
mil cosas te escribo.
Hoy vivo las horas muertas
de un domingo
cuando nuestras ansias no sabían de frío,
y te encuentro en sueños sin estar dormido;
y muero por verte
y sin ti no vivo.
Hoy soy un rebelde que no tiene amigos,
que no tiene patria
y no encuentra asilo;
porque por tu ausencia
soy pluma sin aire,
soy río sin agua
y amor sin sentido.
Hoy voy a vivir sin ti y sin testigos.
Hoy te necesito
porque eres mi abrigo.
Hoy me siento solo
porque tú estás lejos de mis caminares
y de mi destino.
Hoy soy mil olvidos.
Hay deseos que vuelven y tú ya te has ido;
y hay relojes muertos
y hay relojes vivos.
Hoy tienes la boca con sabor del vino
que, en aquella noche, te cambió
y sueño en tus manos que ya no acaricio,
y sueño en tu sexo tan lejos del mío.
Es tan gris el día, pues no estás conmigo
y para tenerte
mil cosas te escribo.
Hoy vivo las horas muertas
de un domingo
cuando nuestras ansias no sabían de frío,
y te encuentro en sueños sin estar dormido;
y muero por verte
y sin ti no vivo.
Hoy soy un rebelde que no tiene amigos,
que no tiene patria
y no encuentra asilo;
porque por tu ausencia
soy pluma sin aire,
soy río sin agua
y amor sin sentido.
jueves, septiembre 21, 2006
jueves, septiembre 07, 2006
SE FUE MARÍA
(Aún no, pero ya mero.)
Se fue María por la ventana,
la despedimos con luna blanca;
entre las risas de los amigos,
se fue mi amiga
y nos ha dejado su gran cariño,
su risa franca,
sus manos tersas,
su porte fino.
La despedimos catorce ojos
que la miramos entretejiendo
el buen recuerdo del dulce nido;
porque fue un árbol de fuertes ramas,
de ricos frutos
y sombra hermosa que en el invierno
nos dio su abrigo.
Junto a sus pasos viajaba siempre
mi alma doliente
y han de buscarla mis soledades
como se busca al fiel amigo.
Adiós, María,
que a donde vayas seas muy feliz.
(Aún no, pero ya mero.)
Se fue María por la ventana,
la despedimos con luna blanca;
entre las risas de los amigos,
se fue mi amiga
y nos ha dejado su gran cariño,
su risa franca,
sus manos tersas,
su porte fino.
La despedimos catorce ojos
que la miramos entretejiendo
el buen recuerdo del dulce nido;
porque fue un árbol de fuertes ramas,
de ricos frutos
y sombra hermosa que en el invierno
nos dio su abrigo.
Junto a sus pasos viajaba siempre
mi alma doliente
y han de buscarla mis soledades
como se busca al fiel amigo.
Adiós, María,
que a donde vayas seas muy feliz.
martes, septiembre 05, 2006
NO BASTAN DIECISIETE NOCHES PARA OLVIDARTE
Ayer acomodé tus cosas
en el apartamento
y comencé por encajonar
tus fotos y videos,
tus discos,
los recuerdos...
Sólo un libro dejé sobre el buró,
no sé si para leerlo
o para que no te olvide
y mi memoria tenga un pretexto.
Guardé también las lunas y las estrellas
que, en las oscuras noches,
me traían la luz de tus ojos tibios y serenos;
y a la basura tiré las cartas
en las que dibujaste
tus labios frescos.
No sé por qué me engaño
haciendo todo esto
si lo que más me estorba
es una río de fuego que me quema la sangre
y muerde mi silencio;
porque te amo aún
de la misma manera,
con este amor secreto que fue nuestro misterio,
y mi corazón te llora
con el más terrible de todos los lamentos
y sé que es muy tonto,
podré quemar tus fotos
o escupirle al viento el sabor de tus besos,
podré también encerrarme a llorar,
diecisiete noches,
como perro sin dueño,
y no podré jamás, lo tengo claro,
sacarte de mi mente y de mi corazón
hasta que el frío de la muerteme congele los huesos.
Ayer acomodé tus cosas
en el apartamento
y comencé por encajonar
tus fotos y videos,
tus discos,
los recuerdos...
Sólo un libro dejé sobre el buró,
no sé si para leerlo
o para que no te olvide
y mi memoria tenga un pretexto.
Guardé también las lunas y las estrellas
que, en las oscuras noches,
me traían la luz de tus ojos tibios y serenos;
y a la basura tiré las cartas
en las que dibujaste
tus labios frescos.
No sé por qué me engaño
haciendo todo esto
si lo que más me estorba
es una río de fuego que me quema la sangre
y muerde mi silencio;
porque te amo aún
de la misma manera,
con este amor secreto que fue nuestro misterio,
y mi corazón te llora
con el más terrible de todos los lamentos
y sé que es muy tonto,
podré quemar tus fotos
o escupirle al viento el sabor de tus besos,
podré también encerrarme a llorar,
diecisiete noches,
como perro sin dueño,
y no podré jamás, lo tengo claro,
sacarte de mi mente y de mi corazón
hasta que el frío de la muerteme congele los huesos.
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