lunes, marzo 27, 2006

TE QUIERO

TE QUIERO

Te quiero porque sí.
En el día y en la noche,
en el mar nocturno
y en la tierra desierta.
Te quiero con tu paz,
con tu pez y con tus pasos.
Con tus palabras maldicientes,
con tus oraciones,
con las agujas de tus ojos
y con tu olfato ciego.
Te quiero con tus manos sudadas
y con tu espalda herida.
Te quiero porque sí:
por tu entrega,
por la geometría de tu voz,
por tu fe,
por tus ansias,
por el agua de mar
que de tus ojos brota,
por tu esperanza.
Te quiero sin destino,
sin dios
y sin tiempo,
sin vida y sin caminos;
con tus alas rotas,
con tus puños cerrados
y con tu desconsuelo.
Te quiero hoy
igual que ayer,
lo mismo que mañana.
Te quiero sin leyes,
sin rencores, sin olvidos…
Te quiero y soy tu esclavo
y siendo libre, igual,
te quiero.
Te quiero porque sí:
sin miedos,
sin fronteras,
naturalmente,
te quiero.

viernes, marzo 24, 2006

DESPERTAR EN TU PIEL



Despertar en tu piel
en primavera,
con el aroma ardiente de las flores,
es recorrer el campo,junto ati,
tomados de las manos
y cabalgar oyendo ruiseñores.
Despetar en tu piel
como el aceite
que te cubre de noche
cuando duermes,
deslizando mis manos
temblorosas
por la campiña alegre
de tus pliegues.
Despertar en tu piel
sin el infierno
que nos quema la ausencia
en soledades,
con los sentidos turbios
por querernos
en la suave caricia de los mares.
Despertar en tu piel
borrando el llanto
con el fuego sagrado de tus besos;
despertar y seguir entre tus brazos
y no hacer otra cosa
que querernos.


Gracias a mi amigo Gabriel Marni por prestarme esta obra de arte suya para ilustrar mis versos.
Y una dedicatoria muy especial para mi amiga María quien me inspiró el poema. Ojalá te guste y me perdones por publicarlo.

jueves, marzo 23, 2006

TENÍAS RAZÓN

Un día te dije: ¡basta!
Y con esa palabra llena de nostalgia me tiré al abismo;
torcí los hilos de la madeja de este amor
que no tiene sentido,
me perdí en los días del adiós,
en las tardes sin sed, en la guerra de tu olvido.
Pero me preguntaste,
con tu voz de gitana y tus ojos sin brillo:
¿sabrás vivir sin verme?,
y en las noches sin luna, ¿podrás dormir tranquilo?
Tenías razón: aquí me tienes,
en el fondo del río que, inevitablemente,
me lleva a tu destino;
aquí me tienes, como caracol dormido,
besando tus cabellos y tus labios fríos,
comiendo de tu mano las migajas de amor en loco desvarío.
Tenías razón:
amo la luna de tus ojos, la sal de tus besos
y el fuego que te nace
en la oscuridad del miedo;
amo tus heridas,
las grietas de tu cuerpo y tus noches sin sueño.
Y ya no te maldigo cuando, por pensarte,
en mis solitarias noches no descanso ni duermo;
porque el dolor me brota
por los poros que llenaba tu cuerpo,
y es un rencor dulce que no mata el recuerdo
ni sacude el polvo de estos caminos que, a ciegas,
me llevan,
irremediablemente,
al fuego de tu sexo.

domingo, marzo 19, 2006

NOS DIREMOS ADIÓS


NOS DIREMOS ADIÓS

Nos diremos adiós fingiendo un hasta luego.
Te alejarás de mí, de estos brazos
que tanto te abrazaron,
de estos ojos que con amor te vieron,
de mi pobre corazón que dormirá en soledad
por tu desprendimiento.
Y me dirás que no es para siempre,
que un día regresarás
a desatar el nudo del dolor
que amarra el sentimiento,
y me besarás
y te besaré
y con una mirada envolveré tu imagen
que guardaré entre mis nostalgias
y nos despediremos
creyendo en las promesas
que en una noche de pasión
sin medir consecuencias
los dos dijimos;
pero la luna sabe que no es verdad,
tú no regresarás
ni yo te esperaré porque este adiós
aunque nos quema el alma
es para siempre.

sábado, marzo 18, 2006

TE ESTOY PENSANDO


TE ESTOY PENSANDO

En el silencio que raspa la noche
incrustada en mi cuarto,
te estoy pensando
como éramos ayer:
gato y garabato,
sol y agua,
viento y frío,
la luna en el retrato.
Pienso que te quería
con tu voz turbia, lejana y taciturna;
con las manos en el hielo,
con mi sangre hirviente
que se desliza en la conciencia del no olvido
entre el laberinto del perdón nunca exigido.
Y sé que estás, duramente,
permanentemente,
como un grito callado,
como una revelación acobardada,
como un sueño no soñado,
como una guerra perdida
que dejó un corazón -el mío-
minusválido.
Te estoy pensando
y te conozco allá:
en el otoño recobrado,
en la espiga derrumbada,
en la llaga oxidada,
en el sueño interrumpido,
rasguñándome,
como siempre,
el alma.

miércoles, marzo 15, 2006

ESTOY TRISTE


ESTOY TRISTE

Tengo que decirte:
estoy triste, muy triste…
Sólo ideas oscuras pasan por mi cabeza.
Estoy triste,
es inmensa mi tristeza.
Cómo no estarlo
si se muere la flor,
si deja de cantar el ave,
si el cielo está negro
y no sopla más el aire;
si en mi ventana no aparece más tu imagen
y en mi casa hay un silencio
que no interrumpe nadie.
Estoy triste,
pues te alejas
y te llevas
la sonrisa, el amor,
la esperanza,
las tardes placenteras…
Estoy triste,
sólo ideas oscuras pasan por mi cabeza;
¿por qué todo el mundo vive
y yo muero de tristeza?
Aunque hay veces en que escucho
algunas canciones nuevas
en mi corazón existen
tan sólo notas viejas
y las entono a solas,
con mi llanto y mi tristeza.
Te vas y ya te extraño,
¿por qué de mí te alejas?
¿Por qué nuestra alegría
la conviertes en pena?
Estoy triste, te digo,
y no me da vergüenza
confesarte que muero
de amor y de tristeza

lunes, marzo 13, 2006


DEFINITIVAMENTE, TE QUIERO.

Te quiero como el otoño a la luna,
como la barca al remo,
como el llanto a su recuerdo.
Te quiero y te pienso
con tu voz rebelde
desafiando al tiempo,
con tus ojos luminosos
llenos de luceros,
con tu boca ansiosa
y con el temblor ardiente
de tu cuerpo.
Te quiero como el paso al caminante,
como el pez a su pecera,
como la tormenta al trueno.
Te quiero así, como eres:
dolor de los domingos,
agua del sediento,
levedad del sueño.
No sé por qué,
ni cómo, ni cuánto;
pero, inexplicablemente,
definitivamente,
te quiero.



Con respeto y afecto para Frida Marcela, quien es novia de mi amigo Noé Huerta Macías, con la esperanza de que les guste y sigan conservando esa relación tan bonita que llevan. Saludos y un abrazo para ti, Noé.

domingo, marzo 12, 2006

DÉJAME LLORAR

Déjame a llorar, a solas, tu partida,
se reseca mi boca,
mueren las palabras
y se pudre la melancolía.
Déjame escribir un verso rebelde
en la orilla
de esta enorme soledad
que me lastima.
Ayer tus manos descansaban,
como palomas tiernas,
dulcemente, entre las mías;
hoy el hueco en el que duermo
es un tren cargado de amargura
que no va a ninguna parte,
a ningún espacio,
a ninguna esquina.
Déjame llorar por esta ausencia de mí
entre tus muslos morenos
que eran mi vida;
tengo sed de tus ojos
y tu voz se aleja en el buque
de una risa perdida.
Ya lo ves, derrotado me dejas,
sin un centavo de sangre redimida,
sin la esperanza que mojaba mis labios
cuando te nombraba
con el rayo de luz de tu luna esparcida.
Déjame llorar,
pero a solas,
no quiero que me veas
temblando, sin ti,
en esta noche fría;
tú no sabes qué profundidad tenían
mis palabras dolientes
cuando te preguntaba
si deseabas mi muerte
o si querías mi vida.
Déjame llorar, antes de que yo,
como tú,
inicie mi partida.

viernes, marzo 10, 2006


LO QUE ME FALTA


No extraño
tus ojos ni tu voz
en la penumbra
de mi cuarto en silencio;
no me faltan tus manos
que rondaban,
permanentemente,
por mi sexo;
lo que me falta,
como a ti,
es tener mis labios quemantes
en tu cuello
y que mis dientes muerdan,
con amor,
tus pezones despiertos.

martes, marzo 07, 2006


¿QUÉ TAL SI NOS FUGAMOS?

¿Qué tal si nos fugamos
en tu barco de sueños
en busca de luceros?
¿Qué tal si me sorprendes
con tus besos de fuego
y después escapamos
sin prisas y sin miedos?
¿Qué tal si despertamos
del amor los excesos
y me entregas tu boca,
tus ojos y tu sexo?
¿Qué tal si con tus manos
construyes mi universo
y yo con mis caricias
evaporo tu cuerpo?
¿Qué tal si al temor
lo convierte el deseo
en la paz de tus ojos
y en la luz de tu pelo?
¿Qué tal si nos fugamos
en el tren del recuerdo
y te muerdo la vida
o en tu vida me muero?
¿Y si te escapas
con tus pies bandoleros,
nos fugamos
en medio del silencio
trazando nuestra ruta
por el azul del cielo?
¿Qué tal si me demuestras
que tu amor es sincero
y en la noche estrellada
levantamos el vuelo?
Porque sé que te quiero,
ahora te propongo:
¿qué tal si nos fugamos
sin prisas y sin miedos?


Con un saludo para mi amiga Paty Meza, por su cumpleaños (hoy 7 de marzo), este poema que escribí en la adolescencia y que salió en mis "Malditas palabras". Espero que les guste.
jose_delgado9@hotmail.com

domingo, marzo 05, 2006


¿TE IMAGINAS?

¿Te imaginas,
los dos,
tomados de la mano,
saltando
hacia
el vacío;
encontrando, por fin,
la liberación total
y nuestros corazones,
caprichosamente
en equilibrio?
Ni la luna, ni el sol importan,
ni la lluvia, el viento
o el frío;
solos tú y yo,
tomados de la mano,
saltando
hacia
el
vacío.

sábado, marzo 04, 2006


REGÁLAME UNA LUZ

Regálame la luz de tu mirada
para mi oscuridad compacta;
es tan fría la noche
y en mi corazón dormido
se aloja la nostalgia.
Regálame tu luz, hoy que te marchas,
para caminar sin miedo,
como un resucitado,
sin luna ni esperanza.
¿Qué voy a hacer sin ti
con mi vida ciega,
la piel vacía,
perdida el alma?
Dame un rayito, tan sólo,
una llamita blanca,
¡la soledad vigila
junto a mi cama!

miércoles, marzo 01, 2006


SOY TU MARIDO, ERES MI MUJER

Soy tu marido, eres mi mujer;
somos un sueño en la misma piel.
Eres el vaso
y soy la miel;
soy la tinta,
eres papel.
Eres mi novia
-sonrisa de mar-
y soy el agua
de tu manantial.
Eres la barca
y soy el viento,
te quiero y me quieres
aún más con el tiempo.
Eres mi amiga,
la más bella rosa,
soy tu esposo
y eres mi esposa.
Has sido el paso
de mi caminar,
mi pena, mi gozo,
mi paz, mi ansiedad.
Soy tu marido,
eres mi mujer:
la noche y la luna,
la flor y el clavel.
Hoy las manos juntas,
sin guerra en los pies,
unidas las almas:
marido y mujer.
En el frío, en la lluvia,
en el mal y el bien,
pues soy tu marido
y eres mi mujer.

Con respeto y gran cariño para mi amiga Maricela Arzate Martínez, compañera poeta del grupo Transgresión, y con mi agradecimiento por permitirme compartir el espacio de sus emociones en las tardes de poesía de la Feria a la bandera de Iguala, Gro.

martes, febrero 28, 2006

COMO SI FUERAS TÚ

Como si fueras tú, sería yo:
sin miedos y sin prisas,
despiertos y aturdidos,
valientes y cobardes,
libertos y oprimidos.
Como si fuera yo, serías tú:
porque dices adiós
y no te has ido,
porque estás aquí
y no te miro,
porque vienes a mis brazos
con el aire detenido;
con un sí, con un no,
con el olvido.
Como si fueras tú, sería yo:
maravillado de estar
aquí, contigo;
absorto de quedarme
en tu destino:
lejano, presente, audaz,
oscuridad y luz,
moral y pervertido.
Como si fueras tú
en el abismo,
como si fuera yo
en el infinito:
los dos en la paz de una promesa,
los dos en infierno y paraíso.


Con afecto para mi amigo Gibrán, hijo del poeta Guadalupe Sotelo, esperando que supere sus broncas. Saludos y un abrazo fuerte.

lunes, febrero 27, 2006


TE AMO AQUÍ

Te amo aquí,
en este mar abierto
que se extiende ante mis ojos,
en el horizonte pleno, estático,
situado y enclavado
en el puerto que construimos
y atamos con promesas,
con caricias y con sueños.
Te amo aquí,
desde mi voz infantil
que tiembla al pronunciarte,
al llamarte:
fuente de luz, caracol de paz,
canción de amor,
en el momento en que
mis ansiosas manos
se deslizan libres por tu espalda,
tus cabellos,
por la húmeda flor de tu entrepierna.
Te amo sin prisas y sin temores
para descubrirte
y descubrirme,
para hacer nacer
un poema preciso y claro,
un poema de amor.
Te amo desde estas letras
que dicen el ensueño,
que dibujan la esperanza
y dan vida a la ilusión
de ser dos en uno;
y dan forma a la forma de tu cuerpo
en el vaso de mi cuerpo contenido
y ahí mismo castiga nuestros nombres;
y no soy yo, y no eres tú:
un solo nombre que existe como un dios,
el nombre por nosotros construido
con un significado:
calor invernal,
sabor de nido.
Sueños del agua
que llueve en tierra seca.

Otro poema de mi libro "Malditas palabras", con un saludo para mi amigo David González Cabrera, quien apenas lo adquirió y dice que ya lo leyó todo. Gracias por los conceptos que has vertido sobre mis humildes versos.

viernes, febrero 24, 2006

DE JAIME SABINES


Honor a quien lo merece: no resisto más y debo compartir con ustedes algunos fragmentos de poemas del maestro Jaime Sabines. Ojalá les guste la selección que he hecho. Son fragmentos que, para mi gusto, expresan las emociones más íntimas de la poesía.

"Éste que soy a veces,
sangre distinta,
misterio ajeno dentro de mi vida."

"Duele bastante, es cierto,
todo lo que se alcanza.
Es cierto, duele
no tener nada.
¡Qué linda estás, tristeza,
cuando así callas!
¡Sácale con un beso
todas las lágrimas!"

"Yo le hubiera injertado mis labios
en sus muslos, de dos en dos."

"Cuando miro tus ojos
pienso en un hijo."

"Esa mujer y yo estuvimos pegados con agua.
Su piel sobre mis huesos
y mis ojos dentro de su mirada.
Nos hemos muerto muchas veces
al pie del alba."

"Te desnudas igual que si estuvieras sola
y de pronto descubres que estás conmigo.
¡Cómo te quiero entonces
entre las sábanas y el frío!
Te pones a flirtearme como a un desconocido
y yo te hago la corte ceremonioso y tibio.
Pienso que soy tu esposo
y que me engañas conmigo.
¡Y cómo nos queremos entonces en la risa
de hallarnos solos en el amor prohibido!
(Después, cuando pasó, te tengo miedo
y siento un escalofrío.)" (Poema completo)

"Yo ya no quiero, no, yo ya no quiero
seguir todas las noches vigilando
cuándo voy a dormirme, cuándo.
Yo lo que quiero es que pase algo,
que me muera de veras
o que de veras esté fastidiado,
o cuando menos que se caiga
el techo de mi casa un rato."

"Me gusta pensar en ti desde que pienso."

"Con ganas de llorar, casi llorando,
traigo a mi juventud, sobre mis brazos,
el paño de mi sangre en que reposa
mi corazón esperanzado."


jueves, febrero 23, 2006


TE HABLARÉ DEL AMOR

Te hablaré del amor,
desde esta piel sudario
que envuelve mis sentidos,
desde mis ojos a tus ojos,
desde mi rencor
a tu egoísmo.
Te hablaré del amor
escupiendo la palabra cobardía
que sabe de la razón
y la idolatra;
mordiéndome la lengua
para que sangre el miedo
y cure mis heridas
con la baba pestilente
de tu olvido,
con el amor
que aún alimento
en el recuerdo vago de tu risa,
en el sabor de tu boca humedecida
y en el suave temblor
de tus caricias.
Te hablaré
con mis labios rozando tus oídos,
con mi aliento pausado y contenido,
con mi sexo incendiando tus sentidos,
con mi pecho en tu pecho derretido.

martes, febrero 21, 2006


ME ENAMORÉ

Me enamoré
de tu voz doliente,
de tu llanto y tu nostalgia,
de tu mirada ausente…
Me enamoré
de tu piel carcomida,
sin caricias,
de tu paz, tan distante,
de tu profundo desconsuelo,
me enamoré,
¿por qué, Dios mío?,
de tu tristeza infinita,
de tu desdicha,
de tu canción muerta al nacer,
de tu rencor vivo
y tu agonía.
Y estoy aquí:
en medio de la pena,
en medio del más intenso dolor,
amando una llaga ardiente,
ahogando los anhelos
en el mar de tus lamentos.
Estoy
con el grito entre los dientes,
con el frío del espejo
triturando mis huesos,
amándote...
Estoy
entre ráfagas heladas,
con mis sueños esparcidos
y en el desconcierto
de ser tuyo en mortal entrega,
de ser piedra
que en el fondo del abismo
su complemento encuentra.
Me enamoré de ti:
dulce dolor
de vivir muriendo
amándote...

Con afecto para mi amiga Areli, y con mi agradecimiento por permitirme adornar este poema con su foto. Y para mi amiga Maricela Arzate, poeta de Iguala, Gro., quien me ha permitido compartir el escenario en un recital poético muy emotivo que estamos presentando en la feria de la Bandera.

jose_delgado9@hotmail.com

domingo, febrero 19, 2006

AYER




Ayer tuve tus manos,
como palomas suaves,
entre las mías encendidas,
también tus ojos,
húmedos de luz,
escurriendo lloviznas,
en mi pecho tuve tu nostalgia comprimida;
a veces eras tristeza,
a veces alegría.
Hoy no tengo ni tu nombre
porque,
poco a poco,
se me olvida.

jose_delgado9@hotmail.com

miércoles, febrero 15, 2006


ELLA ME HA LLAMADO

Ella me ha llamado
(tiene mi número):
dice que quiere verme
para aclarar cosas;
le digo que no,
eso no se hace cuando el corazón llora,
el alma sufre,
el pulso tiembla;
entonces cuelga
y aún dice: "adiòs, cuídate".
Mala hora para buenos deseos:
una hormiga brava
me sube por los huesos.

miércoles, febrero 08, 2006

REFLEJOS


A veces pienso en lo que fue entre nosotros
y me pregunto si de verdad fue amor
o simplemente, como dicen los psiquiatras,
vimos en nuestros ojos el reflejo
de lo que tanto ansiábamos.
No lo sé.
Pero si así fue, lo que yo vi
es algo muy hermoso
que hizo sentirme vivo
cuando mis pies se empantanaban
y mi corazón adormecía.
Hoy, que de mi vida ta has fugado,
busco en mí, el eco de tu voz,
la luz de tus destellos,
la línea difusa de tu rostro
impregnada en mi piel
y el aroma de nardos embriagante
que brotaba de tu cuello aletargado.
Hoy que no estás,
al menos quisiera encontrar
en la penumbra de mi cuarto el reflejo
de lo que fue,
entre los dos,
un hermoso sentimiento.


Con cariño para mi amiga Zel, quien tan amablemente me prestó su imagen para adornar estas humildes letras.

lunes, enero 30, 2006

DICHA PLENA


Despertaste entre mis brazos
y me sentí infinito...


Foto cortesìa de Gabriel Marni "Pintoresvivos".

jueves, enero 26, 2006

ELLA ES LINDA


Ella es linda, sin duda,
por dentro y por fuera
( más por fuera, a veces).
Tiene un buen cuerpo
y cuando me lo presta,
o nos lo prestamos,
la pasamos bien
y me olvido del frío,
de mi ropa sucia
y de mi casero
a quien le debo la renta.
Además de linda es traviesa
como una potranca
que no cabalga sola, sin jinete.
En ocasiones, llega a la casa
y me dice "apaga la luz porque
vamos a hacer cositas",
y nos amamos a tientas
como dos ciegos locos
que no encuentran la forma
para quererse en silencio.
Pero en otras introduce el sol y la luna
y enciende veladoras
arededor de mi cama.
Entonces, las estrellas
que luce debajo de las cejas
se vuelven más brillantes,
más nítidas.
Ayer fue distinto,
llegó con una botella de tequila
y nos la bebimos como si fuera
la vida misma,
y quizá por eso nos pusimos a barajar
nuestros destinos e inventamos
un futuro imposible que desparramamos
en las sábanas que terminaron
sobre el tapete, en el piso.
Sólo entonces la vi fea
y pensé que era otra la mujer
que me veía con ojos de melancolía.
Pero al despertar, los dos, con la boca reseca
y la esperada punzada en la cabeza,
se vistió, ató su cabello
con uno de mis calcetines,
guardó en una bolsa la botella vacía
y la tiró en el bote.
Volvió a ser linda
porque con una media sonrisa
murmuró en mi oído:
"tiré el sueño".
Se puso sus zapatos rojos y se fue.
Volvió a ser linda sin duda,
por fuera
(pero más por dentro).

Con mi agradecimiento para Gabriel, por permitirme usar sus fotos. Si gustan recrear la pupila con hermosas tomas que son verdaderas obras de arte, les invito a dar clic en el link de la izquierda: PINTORES VIVOS. Saludos , Gabriel, y gracias.

miércoles, enero 18, 2006

MI AMANTE

Creo que soy yo el que no entiende tu enojo. Pienso que debías comprender que mi naturaleza me hace ser así, tan descuidado contigo, tan rebelde conmigo mismo. Y me voy de tus brazos cuando más calor de mi cuerpo necesitas. Y no te lo oculto: mi amante me espera. Sabes bien que pienso en ella y mis amigos, tan locos como yo (por eso me comprenden), adivinan en el brillo de mis ojos y en el temblor de mis manos que seguimos en conflicto.
Y ellos, mis amigos, en resumidas cuentas, no podían hacer menos ya que la conocen bien y saben que por ella cualquiera deja todo: hogar, familia, el dinero y hasta el perdón de los padres.
Siento mucho, de verdad, causarte estas penas pero no tengo remedio. Ella me absorbe, me enloquece, me hace ver lo que no existe, se mete en mi piel, en mis sentidos, en mis días cálidos y hasta en los fríos, es fugaz y permanente, sombra y luz, color y desvarío.
Además, te confieso, la llevo en la sangre, en mis rencores, en mi destino. Ella es mi principio y mi final, sueño y realidad, nacimiento y muerte, crueldad y bondad, carne y patriotismo.
No te pido perdón porque no lo merezco. Seguiré igual, por siempre, amándola con el riesgo de seguir siendo yo mismo; con la podredumbre de sentirme, a veces, que junto a ella desciendo hasta el abismo. Y maldito yo que no la niego y bendito yo que me maldigo.
Seguiré igual, te lo aseguro, amándola, porque desde que la conocí el sueño azul en mi alma rueda diferente. Seguiré igual, durmiendo entre las redes de mi absorbente amante: la poesía.

martes, enero 17, 2006

NO IMPORTA

No importa que me mientas
y me digas que tus manos están tibias
por el sol de la mañana,
y tampoco importa mucho
que yo vea en tus ojos de ceniza
una luz que hace tiempo
encendía mi llegada.
No importa,
ni tu risa que se esconde
en los pliegues de tu cara
cuando digo que es mentira
que en mí pienses
al tenderte, solitaria,
en la espuma de tu cama.
No me importa.
¿Para qué las amarguras
y las locas fantasías de los celos
y las dudas
que me roen en el alma?
No me importa que me mientas
si te quiero entre las rocas
de las penas,
entre el lirio de las dudas
y en el triste y cruel pantano
que nos da la desconfianza.

lunes, enero 16, 2006

¿QUÉ VA A SER DE TI...?

¿QUÉ VA A SER DE TI CUANDO ME VAYA?

¿Qué va a ser de ti
cuando me vaya de tu lado?
¿Quién te dirá que te quiere
con la emoción temblando
en un arca cerrada?
¿Quién lloverá en tus ojos
con el dolor
de cada madrugada?
Y tus brazos, tan tibios,
¿dónde hallarán este calor
que en mi cuerpo encuentran
todas las mañanas?
¿Qué va a ser de ti
en las noches frías
y en la desesperanza
de la luna de tu sexo
en el espacio enorme
de tu cama?
¿Quién nacerá desde tu vientre
hasta tus pechos dulcísimos,
como yo lo hago,
rasguñando la noche
de tu almohada?
¿Qué va a ser de ti?
¿Y…qué va a ser de mí,
cuando me vaya?

jueves, enero 12, 2006

SOBRE EL AMOR

Ahora les comparto algunas reflexiones que encontré en el "Libro de los libros", LA BIBLIA, en la Primera carta de los Corintios, 13, 4-8 sobre este sentimiento que es el motor de la vida y la energía del alma.

"Si doy todos mis bienes
para alimentar a otros
y si entrego mi cuerpo
para jactarme,
pero no tengo amor,
de nada, absolutamente,
me aprovecha.
El amor es sufrido y bondadoso.
El amor no es celoso,
no se vanagloria,
no se hincha,
no se porta indecentemente,
no busca sus propios intereses,
no se siente provocado,
no lleva cuenta del daño,
no se regocija por la injusticia,
sino que se regocija con la verdad.
Todas las cosas las soporta,
todas las cree,
todas las espera,
todas las aguanta.
El amor nunca falla."

Espero que les guste y les invito a escribirme jose_delgado9@hotmail.com o a dejarme sus comentarios en el recuadro de la izquierda.

lunes, enero 09, 2006

ALGÚN DÍA

Algún día mis manos estarán vacías
porque habré tirado todo lo que me estorba:
la timidez, la soberbia, el orgullo,
la vanidad, la pereza, el desamor,
mi sed de venganza,
la melancolía extrema
que ensombrece mi corazón,
el egoísmo, la sinrazón,
la torpeza, la desconfianza,
la inconformidad hacia Dios,
el amor por lo material,
la burla, la crueldad,
la ansiedad, el sarcasmo,
las horas malditas
del autoconsuelo,
las malas palabras
en mal momento pronunciadas;
entonces, realmente,
podrás amar a este desconocido,
desnudo de mí,
que se desvela soñando
que te penetra el alma.

domingo, enero 08, 2006

TE PODRÍA DECIR


TE PODRÍA DECIR

Te podría decir, igual que ayer,
que te quiero lo mismo que otras veces,
igual que siempre:
con el palpitar del rayo,
con el estruendo del silencio,
con la energía de la nada,
con un llanto en cada esquina
de los minutos en que estás ausente.
Te podría decir, como antes,
que amo tu risa,
tu caprichoso gesto,
tu callado encono
y tu palabra lejana y oprimida.
Porque, como te lo he dicho,
te he querido,
en el temblor de tus caricias,
en el mar de tus sueños que eran míos,
en la raíz de la nostalgia
de tu mirada perdida,
en tu guerra sin tregua,
en tu corazón dormido.
Te podría decir mil veces
que muero por verte
y sueño con tenerte
por siempre en mi destino;
pero sé que es inútil
porque te has marchado
por un nuevo camino
y yo me quedo solo,
mordiéndome la lengua,
pero vivo.

sábado, diciembre 31, 2005

ANTES DE QUE LA NOCHE


Antes de que la noche
envuelva nuestros cuerpos
y se derrame el licor amargo
que beber no queremos,
antes de que se mueran
en la lengua los te quiero
y salgamos al camino con la frente negra,
el olfato turbio, los ojos ciegos;
antes de que nos llueva el rencor
en el alma
y pintemos con tristezas
la bóveda amorosa
que ha sido nuestro cielo,
antes, ahora, mucho antes
de que no haya más palabras
para descifrar misterios
y las lágrimas nos borren
de la mente los recuerdos,
de tu lado me retiro
con mis manos frías
y mis pasos
en silencio.


viernes, diciembre 30, 2005

CORREO PARA MARCO

No sé quién es, pero sé qué es: un amigo.
Sí, porque te habla con la verdad y te desea cosas buenas. Me escribió para felicitarme y logró que me sintiera más vivo de lo que la vida me permite. Me ofreció sus palabras y le ofrezco mi agradecimiento.
No sé quién es. Lo encontré un día en este medio electrónico y le creí en sus conceptos. Algún día contaré su historia. Por lo pronto les regalo mi respuesta a su correo. Ojalá lo lean. Feliz año a todos.
Órale Marco, gracias por tus buenos deseos. Fíjate que en muchas ocasiones me pregunto si lo que para unos es un misterio para otros es una revelación. Bueno, lo que quiero decir es que hay veces en que tenemos que profundizar en los hechos, en las ideas y hasta en las cosas para interpretar todo lo que vemos, decimos, hacemos o pensamos.
Por ejemplo: me gusta mucho hablar sobre mi muerte. Tanto en los cuentos, poniendo en boca de mis personajes mis ideas, como en los poemas que, definitivamente, proyectan la dimensión exacta de las emociones por las que pasamos o sentimos. Sin embargo, creo que es muy natural que los seres humanos le temamos a la muerte, aunque es de todos conocido que el mexicano se burla de ella.
Pero bueno, al hablar de la muerte creo que trato de desalojar el miedo que acobarda a mi corazón para que se atreva ilusionarse aún cuando parece que ya debemos dejar los pies quietos y los sueños en su caja de melancolía. El hablar de la muerte, o de mi muerte, es para mí como una preparación para llegar a esa circunstancia, por la que todos tenemos que pasar, con la espada de los buenos recuerdos en la mano derecha y con el morral de los afectos en la izquierda.
Porque creo que para eso vivimos: para amar y para construir recuerdos buenos. Si no es para eso, ¿para qué?
Ya sé que a través de la historia la humanidad ha dado muchos ejemplos de que en realidad no somos tan inteligentes, ya que nos gastamos las horas en odios, guerras, rencores, destrucción y muerte. Muerte, en lugar de vida. Y nadie escapará de la muerte pero se empeñan en escapar de la vida.
En fin, Marco, espero que no te haya enredado en estos conceptos ciegos que nacieron de la pesadumbre que me causa el cumplir un años más de vida (¿o menos?) y no estar seguro de haberlo aprovechado al máximo, con todas mis potencialidades.
Gracias por tus felicitaciones y por tus consejos. Sé que lo haces con la mejor intención y con el corazón en la mano. Trataré de que mis oídos ya no estén tan ciegos y puedan disfrutar del silencio en el grito de la noche que se anuncia en la penumbra de mi vida.

Con afecto: José I. Delgado Bahena

martes, diciembre 20, 2005

TORMENTO CRUEL


TORMENTO CRUEL

Te soñé,
y es cruel tormento
saber que fue sólo un sueño:
tus manos eran espuma
sobre mi piel derramada,
en tu boca había
perfumes de madrugada;
y tus pechos,
encendidos,
iluminaban mi cama.
En mi sueño pude ser
un caballero distinto
y subí desde tus pies,
lentamente,
hilo por hilo,
por la madeja de fuego
de tu cuerpo sorprendido.
Subí
y, con dulces asonancias,
desbotoné tus sedas
hasta recorrerte todas
tus formas de ansiedad llenas.
Como te soñé quisiera
cortar la flor del deseo,
enlazando nuestras manos,
nuestras bocas
en un aire
que escapa,
vuelve
y se queda.
Como te soñé te quiero
en mi vida permanente:
con mis pies entre los tuyos,
tendidos,
como en el lecho de un río,
el río del sueño
que nos consiente.

domingo, diciembre 18, 2005

ÉL ES "VLAD"


Hijo de madre guerrerense y de padre chilango (creo): Judith Piedragil y Carlos Aguirre. Se ha convertido en una mezcla de animal cibernético y poeta maldito. Es, como quien dice, una flecha que alguien disparó en una noche de parranda, sin dirección alguna, y tiene ante sí un sin fin de destinos por escoger.
Amigo de todos y rencor de nadie; razón extraviada que se limita a sobrevivir en la esfera de cristal de su inteligencia.
Hace unos años, desarrollamos juntos un loco proyecto para difundir la cultura en el pueblo: rescatar los talentos perdidos pernoctando con la mirada hacia el cielo capturando las estrellas fugaces, y dimos vida a un folletín que distribuíamos entre la gente de la comunidad de donde ambos somos originarios: El Tomatal.
En ese entonces me mostró un cuadernillo con algunos de su poemas y advertí en su naciente creción literaria una gran calidad. Lo invité a que siguiera escribiendo o que de plano se dedicara a eso. Por supuesto que rechazó la sugerencia. "Primero tengo que asegurarme un porvenir", me dijo. "Tengo que estudiar algo que me permita sobrevivir junto con la familia que espero formar", concluyó.
Ahora está empleado en una compañía en la Cd. de México, le pagan bien. Estudió ingeniería en computación (creo). Ahora sí escribe sin miedo al hambre por el que pasamos siendo sólo poetas. Escribe mejor y es un talento en manos de la red empleadora de subsistentes por contrato.
Tengo la fortuna de considerarlo mi amigo y el gusto de ofrecerles una muestra de la calidad de sus letras que me encontré entre las páginas de su blog.
Los invito a visitarlo.

ESCONDÁMONOS

Y sí nos escondemos

entre las sabanas,
en nuestros aromas,
yo en tus secretos
y tú en los míos,
yo en tus colores
y tú en el mío,
yo en tu alegría
y tú en mi tristeza.
Escondámonos en lo azul del cielo,
en lo rosa de tus caricias.
Escondámonos hoy en invierno
entre las sabanas,
en tu cama,
mañana en primavera
sólo en nuestra piel,
sólo en nuetros cuerpos,
en nuestro futuro
y desechemos el pasado.
Tú en mis cuentos cortos
y yo en tu fantasía.
Tú en mi corazón
y yo en el tuyo.
Escondámonos de la gente,
de Dios, del pecado,
de ti y de mí,
escondámonos para siempre.

Vladimir Aguirre Piedragil

sábado, diciembre 17, 2005

LA NAVIDAD EN TUS MANOS



Sólo eso. Que cada quien interprete, viva y sienta esta celebración como su corazón se lo indique; porque, sin lugar a dudas el principal deseo que se regala por este motivo es que, tanto en las familias como en el mundo entero, haya paz, amistad, reconciliación, armonía, tranquilidad y amor.
Y no por ser aguafiestas, pero ¿de verdad nos esforzamos por lograr estos anhelos?
Bueno, como dije: son deseos porque la realización está en las manos y en el corazón de cada uno de nosotros.
Así sea.
Saludos a todos.

viernes, diciembre 16, 2005

QUEMÓ LAS FOTOS


Daniel dibuja y escribe, relata su vida, deambula por las calles y sueña.
Hace poco, hará un año, tuvo un amor que le marcó su existencia. Él dice que es cosa del pasado, pero en un descuido confiesa que en su corazón aún ronda la sombra de los días vividos en la feliz compañía de unas manos cálidas y una boca ardiente.
Sabe que será muy difícil deshacerse del embrujo de los ojos que le hechizaron el alma pero cree tener el remedio y dice que pronto podrá resolver este conflicto sentimental que le hace vagar por las calles vendiendo sus dibujos para sobrevivir a la inutilidad de un amor no correspondido.
-Mira -me dice-, aquí tengo la solución. Y me muestra su cartera con un brillo parpadeante en sus ojos.
Yo no entiendo por qué lo hace, pero él sí. Le oigo murmurar y sólo alcanzo a descifrar algo como: "vicios" y "rencores".
Agrega que para él ser pareja de alguien es ser parejo en todo: en amor, fidelidad, buen trato, y hasta en los gastos y que, cuando esto falla no hay correspondencia y la balanza se inclina fácilmente a favor de uno de los dos que mantienen una relación.
Hace frío. Con este pretexto enciende un cigarrillo y, en un arrebato, abre su cartera extrayendo dos fotografías de la persona a quien finge ya no querer y comienza a quemarlas. Una por una las convierte en cenizas. Alcanzo a descubrir algunos rasgos del cabello, de los ojos y la boca.
Vuelvo mi vista al rostro de Daniel y mientras me regala una falsa sonrisa, deja correr una lágrima de su ojo izquierdo que resbala por su mejilla y con su lengua la lleva a su boca.
-¿Sabes? -dice con voz temblorosa-, me duele, pero siento una liberación que me llena de vida y de fuerzas para salir del agujero en el que vivía con esta desilución.
No comento nada. Sólo observo.
-Mira -agrega-: con esto sé que volveré a quererme otra vez y a recuperar mi dignidad que estaba extraviada. Porque, ¿cuántos hay, como yo, que se olvidan de sí mismos por consagrarse a la otra persona y no se dan cuenta de que sólo los utilizan para sentirse queridos, aceptados, y la otra persona es tan egoísta que no corresponde de la misma manera? Por eso, aunque ya había quemado las cartas -continuó- sabía que necesitaba hacer lo mismo con estas porquerías.
No contesté. Me limité a cerrar los ojos y en una reacción de cobardía absoluta, cerré la conversación. Le pregunté sobre el costo de uno de sus dibujos, le pagué y me fui, dejando a Daniel con un trozo de fotografía quemado jugueteando entre los dedos.
Nunca supo, porque no le dije, que no basta quemar las fotos y las cartas, que eso ya lo hemos hecho los que nos dejamos esclavizar por un amor enfermizo, y que para liberarse realmente es necesario quemar, además de todos los recuerdos, el corazón y el alma.


Con afecto para Daniel, quien realmente existe y me regaló esta idea para el relato. Ojalá algún día se recupere y pueda leer este texto. El dibujo que adjunto es de él. Los hace de manera rústica sobre papel cuadriculado y los ilumina pintando cuadro por cuadro. Los vende en las calles de la Ciudad de México en veinte pesos.

jueves, diciembre 15, 2005

GRACIAS, PEQUEÑA LUNA.

Es un honor que no merezco pero que, por supuesto, agradezco. Gracias, pequeña luna, por estas letras tan tiernas que te inspira mi amistad. Sabes que tu afecto es correspondido, y mi reconocimiento por tu talento es enorme. Sigue brillando con esa luz que se refleja en tu mirada. No me queda más que compartir con nuestros lectores tus valiosos versos que me has dedicado. Ojalá algún día pueda devolverte, como mereces, este elogio.

DE GRANDE JOSÈ

Quiero aprender
A ser tan grande como tú,
A soñar,

A rimar
Como sólo lo haces tú.

Embriagas con tus versos
Esta inspiración fallida
Y ayudas a cerrar con ellas
Una sangrante herida;

Tocas sentimientos
Con tus bellas letras
¡Y nos compartes tanto!

De grande, Josè,
quiero ser como tú:
Tener esa sencillez
Que sòlo la tienes tú

Tener un alma de niño
Y la madurez de los años,
Tenerte como amigo
Y que el tiempo no me haga daño.

Hallar palabras para describirte,
Creo que seria muy tonto
Porque alguien como yo
Aún no merece tanto.

Así que sólo te quiero decir
Lo mucho que yo te admiro
Y que de grande, José,
Sólo quiero
que sigas siendo mi amigo.
ZEL CABRERA (De Iguala, Gro.)

miércoles, diciembre 14, 2005

AHORA QUE NO ESTÁS


Te quiero más que ayer,
en una servilleta me escribiste,
y yo, tan loco como estaba,
te creí.
Pero ahora que no estás aquí,
a mi lado,
me pregunto si, al menos un poco,
siquiera un poco,
un día me quisiste.

Para mi amiga Zel. Gracias por tus comentarios. No dudes de que vas por el buen camino para ser una excelente poeta (buena ya lo eres).

lunes, diciembre 12, 2005

EL ESPEJO DE LA TORTUGA


"Los reflejos son aire y van al aire", me dijiste, y te metiste entre mis brazos, temblorosa. Yo levanté la vista y sólo vi los rayos de la luna que se colaban por una rendija que se abría en las cortinas de mi cuarto. Era de madrugada, habías vuelto a mi ventana gritando mi nombre con el tono mismo con el que lloran las tortugas y yo no tuve màs remedio que encender la luz de la calle para que sin miedo cruzaras el umbral, no de mi casa, el de mi alma.
Trescientos sesenta y cuatro días hace que una mano, la tuya, rozó un brazo, el mío, y se entrelazaron dos chispas que hicieron germinar nuevas estrellas en el espacio abierto de nuestro firmamento.
Yo no entendí bien tus palabras de aquel día cuando dijiste: "Tu frente es un espejo" y me perdí buscando el significado efímero de esta expresión tan profunda. Sólo te sonreí y seguí tus pasos bajando y subiendo escaleras de un pasaje cualquiera. Cuál era poco importa.
Por eso, hoy que llegaste protegida con la envoltura plateada de los rayos de la luna, he recordado aquel encuentro, el primero, para el que ni tu ni yo estábamos prevenidos y dejamos que nuestras miradas fueran espejos en los que los reflejos se repetían en interminable procedencia.
"Entre tus brazos me siento protegida", expresaste deslizando cada letra por el borde de mi almohada hasta incrustarse en mis oídos, y el espejo de tortuga que me regalaste el primer día te devolvió una imagen nítida de confianza y de ternura.
Yo no sabía, hasta hoy, que para ti el aire devuelve los reflejos dispersos y los sintetiza en una frase: "el no olvido".
En cambio, tú lo has sabido siempre. De manera que, cuando decides que es tiempo de convertirse en leña de otra hoguera, envuelves tus ojos de tierra en el arcoiris de la luna, te deslizas por debajo de las sábanas de mi cama y con tus plateadas manos me regalas un beso del "no olvido", y con los pies descalzos, como flotando entre la bruma de la noche, escapas hacia el silencio del espejo que llevas en el pecho. Mientras desapareces sólo se escucha una melodía que cantas enternecida: "Los reflejos son aire y van al aire, la luna es mi fortuna y la esperanza mi madre..."
Por eso, hoy no pienso si mañana serás laguna, pan de mesa o lluvia nueva; sólo te siento palpitar junto a mi pecho mientras tu aliento alimenta mis pulmones y renazco desde mi cobardía para ya no recibirte, en vigoroso roble que te protege entre sus ramas; porque este reflejo del amor nuestro, algún día será tan sólo aire e, irremediablemente, desde el fondo del espejo, se perderá, como todos los reflejos, en el aire.

CON CARIÑO PARA MI SOBRINA DENISSE GARCÍA DELGADO QUIEN ME HA HALAGADO CON SU COMENTARIO Y DICE QUE LE GUSTARÍA ESCRIBIR COMO YO. ESPERO QUE TE GUSTE NENA.
José I. Delgado Bahena jose_delgado9@hotmail.com

miércoles, diciembre 07, 2005

EL AIRE HUELE A TU RECUERDO

EL AIRE HUELE A TU RECUERDO

El aire huele a tu recuerdo,
tus cabellos se enredan en mis dedos;
tus ojos: mudos,
tus oídos: ciegos,
tus labios: sordos,
el cielo, lejos.
¡Qué noches tan serenas,
las que tú y yo sabemos!
En el remanso de tus aguas
sembré, un día, un limonero
que floreció entre tus manos
y en el calor que te sube
de los pechos hasta el cuello.
Las cadenas de tus ojos me sujetan
y no quiero;
déjame llorar tranquilo
porque siento que me pierdo.
Es domingo y, en la mesa,
donde te puse un florero,
hay dos vasos, una llave,
cuatro velas,
y mi corazón dormido
que antes
reposaba, a la sombra
del amor de un limonero.

domingo, diciembre 04, 2005

HOY NO TENGO GANAS


Hoy no tengo ganas de escribir algún poema. Un renglón no saldrá de la nevera que me congela el pecho. Las lágrimas, ahora, se encharcan en el enredo que se ha formado en mi garganta. Ninguna palabra alcanza, no hay letras que me perviertan y me obliguen a deahogar la miseria de estar solo. No tengo facultad; si un día la tuve se la comió la serpiente del arrepentimiento. No camino, me arrastro entre la podredumbre de los silencios que llovieron sobre los senderos. ¡Noooooooooo! La luna me desconcierta. Veo el reloj y una nota cae, lentamente, escurriendo desde los tiempos ignorados. Sólo un sueño me atemoriza: yo, parado, en la orilla, frente al espejo que no refleja más que las sombras de lo indescriptible, esperando...esperando...una mano, un viento suave al menos, que termine con la indecisión. Afuera, y en otros lados, las miradas ajenas, los cielos, las conversaciones, los deseos. Aquí, adentro, el vacío. Y para hablar del vacío no se necesitan las palabras, ni las ideas. Sólo una red con la que atrapar el sabor del trueno, el color del olvido, porque los àngeles también caen.
Mientras tanto, mientras puedo escribir algo coherente, cuando termine esta incertidumbre, más vale encender el fuego, el bondadoso fuego de la carne que no te satisface pero que te alimenta.

miércoles, noviembre 30, 2005

TAL VEZ


Tal vez las estrellas florezcan
en la enramada de primavera
y crezcan nardos y amapolas
entre las grietas, sobre las piedras.
Tal vez el sueño muera en silencio
y la esperanza desaparezca
como la nube del cigarrillo
que un viento suave mueve y se lleva.
Tal vez tu vida rompa los hilos
que nos unían y yo perezca,
tal vez el tiempo un día nos cobre
y este amor se consuma en la tristeza.

lunes, noviembre 28, 2005

SE AGRADECERÁ CUALQUIER INFORMACIÓN



Así comienza el texto: "Se agradecerá cualquier información..." que una madre angustiada distribuye en la puerta de la escuela primaria en la que está inscrita su hija, en el Estado de México. Y continúa: "...que lleve a localizar a la niña JOHANA JAZMÍN ROMERO VALENCIA quien se extrravió el dìa viernes 25 de noviembre de 2005."
Apenas 11 años de edad, cursa el 5º grado.
Y al ver la mano temblorosa de la madre te transmite su angustia y te contagia su preocupaciòn por no saber de su pequeña hija.
Dice que la niña salió de su casa, para ir a hacer una tarea con una compañera, vistiendo falda de color azul rey, suéter rojo, blusa blanca y mochila rosa.
Han pasado tres días desde su desaparición y ni vecinos ni familiares le vieron. Sólo dos compañeros: uno la vio corriendo y otro caminando por un puente.
Todos se hacen mil conjeturas y con el gesto adusto comentan y se indignan. ¿Las autoridades? No se hacen notar con sus investigaciones. No se acerca una patrulla a la escuela. No preguntan ni recaban datos. Sola, la madre, con el apoyo del director de la escuela y de los maestros buscan, escarban, averiguan, remueven, preguntan ahí, en la escuela, pero nada, no hay indicios que lleven a suponer el peradero de esta pequeña.
La madre enseña fotografías, repite sus rasgos: " Es morena, de cejas pobladas, ojos cafés, pelo largo, hasta los hombros." No hay más. La espera de tres días por su hija, añorando que aparezca de un momento a otro, le han regalado unas ojeras profundas que intenta disimular con un poco de maquillaje que las lágrimas le corren.
Explica, la madre, que ella salió a trabajar a un restaurante y que por sus grandes necesidades tuvo que quedarse un tiempo extra a levantar todo de las mesas. No dice más. Sus palabras son repetitivas: "¡Mi hija está extraviada!"
Por último, en el volante que ella misma reparte, se lee: "Cualquier información, favor de dirigirse a: Francisco Villa No. 609 en la colonia San Miguel Xalostoc, o al teléfono 57886984, con la Sra. Susana."
Cuando ya han desaparecido todos los chiquillos de la calle de la escuela, y se ha quedado sola, ella también se aleja hacia su casa donde antes la esperaba su hija Johana y ahora es una madre con su hija EXTRAVIADA.

lunes, noviembre 21, 2005

PERO A PESAR DE TODO: GRACIAS

Sé que lloraremos por las añoranzas
de los sin sentidos,
por la dulce calma cuando tus labios frescos
tan sólo eran mìos,
por la luz del alba que nos alumbraba
y nos pintaba el alma de colores vivos,
por los caminares,
por el frìo,
por las noches tibias de tu cuerpo tibio
en los brazos míos,
por tu sueño ajeno que me lastimaba
y enredaba el sol en su laberinto,
porque no querrè a nadie
como a ti, lo sabes, siempre he querido;
por todo esto y por muchas cosas
que ahora no digo,
gracias, muchas gracias,
en mi corazón estarás conmigo.

domingo, noviembre 20, 2005

sábado, noviembre 19, 2005

PERO ME ACORDÉ QUE TE QUIERO


Pensé decirte que el viento
había borrado
tus huellas de mi alma,
que tus besos eran sólo brasas
de llamas apagadas,
que ya no creía más en tus promesas
ni en tus palabras falsas,
que mi cobardía era igual a la tuya
y me muero por nada,
que el cristal con el que veo el amor
es lámina oxidada,
que ni la soledad, ni el dolor,
ni la vida me importaban
y que estaba resignado a no verme
en tus ojos, quedándome en penumbra,
viviendo como un paria;
pero, ¿sabes?,
me acordé que te quiero
y en mi corazón
renació la esperanza.

jueves, noviembre 17, 2005

A VECES SIENTO QUE SOY OTRO EL QUE TE AMA

Bueno, antes que todo quiero agradecer a quienes, amablemente, le dedican unos minutos a mi página y se detienen a leer mis textos. Es enorme el placer que me regalan sabiendo que no sólo los leen, sino que tambien profundizan y los "critican". De verdad, gracias. Sin embargo, he escrito entre comillas que los critican porque para mí son elogios. Ocurre lo mismo con los actores que te convencen con su pesonaje y odias al artista porque trata mal al bueno de la película.
Así considero los comentarios que me han hecho con respecto al cuento "La apuesta". Lo menos que me han dicho es que es muy machista. Y por supuesto que esa fue la intención. En realidad el tema que me condujo a escribirlo fue el cinismo (gracias a una invitación que me hicieron para aportar algo, con este tema, a una revista) y se me ocurrió esta historia que, desde luego, no retrata a quien lo escribe sino a una buena parte del comportamiento humano.
Y qué bueno que se la creen, pero ojalá no olviden que una cosa es la poesía que refleja lo más profundo de las emociones personales y otra las narraciones que están impregnadas de fantasía en una mezcla con la realidad y un poco de nosotros, de nuestras vivencias, hàbitos, costumbres y formas de ver la vida.
De cualquier manera son muy valiosos los comentarios que me hacen y más viniendo de personas que me conocen y que son muy especiales y saben lo que pienso con respecto a estos temas.
Gracias, nuevamente: ¡muchas gracias por leerme!
Con afecto, su amigo: José I. Delgado Bahena

martes, noviembre 15, 2005

CUANDO DE MÍ TE ALEJES

CUANDO DE MÍ TE ALEJES

Cuando de mí te alejes,
cuando la noche llegue
a sellar mi puerta y mi ventana
y mi corazón se pierda
en una terrible oscuridad compacta,
cuando el silencio impere
donde tu voz reinaba
y se consuma el miedo
que hoy lastima mi alma;
cuando el lunes sea viernes
y el sábado, en mi cama,
me cubran las cenizas
de amor y de nostalgia,
cuando un aire pesado
habite nuestra sala
y el dolor de tu ausencia
se borre de mi cara;
cuando por decir tu nombre
no encuentre la palabra
y mis ojos ya no lloren
por tus besos una lágrima;
cuando tu recuerdo no me hiera
como hoy tu voz me sangra
y se deshaga este nudo
que me rompe la garganta,
será porque ya esté muerto
y esté muerta la esperanza.


Este poema es sólo un tributo a una persona que dio vida con su vida a la "Historia urbana".
Ella lo sabe, y yo lo sé. Lo sabe el reloj, la calle, la nostalgia; lo sabe el agua fría escurriendo por los cuerpos, la lluvia, el caracol, el Universo. No ha sido posible sepultar caminos, repetir misterios, confiar en los ojos, llorar los secretos. Por motivos como éstos, el pez ha muerto, la luna da vueltas, como loca, en el firmamento, el invierno es más crudo y el sol se ha escondido en mi bolsillo izquierdo. Algún día terminaré de escribir lo que inventamos juntos cuando creímos en los sueños, y ya no me dolerá enterrar las uñas en el mar de las dudas que nos ahogó con su miedo; y me quemará el olvido con el rencor de su fuego, y me hundiré en la noche con el alma en silencio.

jueves, noviembre 10, 2005

LA APUESTA

-Eres un cínico –me dijo y se sentó junto a mí, en la orilla de la cama. No contesté, me limité a sonreír y comencé a desatarme las agujetas de los zapatos. Ella se mordía las uñas lastimosamente, como queriendo despellejarse el corazón ante la imposibilidad de arrancarse para siempre la pasión que sentía por mí.
-¿Por qué nunca me dijiste que eras casado? –me embarró la pregunta con el rencor mismo de quien se ríe de la vida cuando está condenado a muerte.
Otra vez callé. Le di un beso en la mejilla y con la mano izquierda le apreté un pezón. (No sé por qué, en ocasiones, las mujeres se ponen tan difíciles.) Estaba, ella, al borde de las lágrimas y me sentí incómodo, realmente cruel.
-¿Ya viste que estoy estrenando zapatos? –dijo con resignación ante mi silencio y el menosprecio que sentía por ella, por sus reclamos, sus casi lágrimas. (¿Qué me importaban sus pinches zapatos? No fuimos al hotel para hablar de modas o del buen vestir.)
Ya había terminado de quitarme la ropa. Desnudo, me paré frente a ella. Le toqué el cuello deslizando las yemas de mis dedos. Podía sentir sus palpitaciones y su agitación. Su vestido era, a decir verdad, bonito. Rojo. El rojo siempre me ha despertado una sensibilidad diferente y más si se trata de un vestido entallado, con sólo dos tirantes que le sostienen desde los hombros.
-¿Me quieres? –me preguntó insinuante. Sabía que se arriesgaba a un desprecio pero se atrevió. (¡Maldita sea!) Por respuesta la besé en la boca y perforé su paladar con mi lengua. Recorrí sus dientes con mi lengua. Le mordí los labios. Todo prometía que sería una tarde inolvidable pero, en un momento de respiración, en el que con ansiedad le mordía el cuello, insistió: “¿Me quieres?”
Fue lo último que mi paciencia soportó. (¿Por qué Dios no hizo mudas a las mujeres? Habrían sido más bonitas, sin duda.) Aún con suavidad, la aparté de mis brazos y mis dientes dejaron de morderle el cuello. Ella: temblando. Yo: en silencio. No contesté más que con una flecha que se disparó desde mis ojos y se incrustó en los pupilentes azules de los suyos. ¿Cómo iba a decirle que no la quería, que si me había acercado a ella fue por una apuesta que hice con Alejandro de que se acostaría conmigo en menos de un mes? Pensé decirle, para que se sintiera bien, que sólo quince días me bastaron para clavarme de plano a lo buey con ella a tal grado que me sentía ridículo vestirme, sin hablar, después de insistirle tanto que fuéramos a pasarla bien.
No dije nada y ella no preguntó más. Entendió que la había regado con sus pinches preguntas y comenzó a meterse en su vestidito rojo. Ah, de seguro fue el mismo Alejandro el que le informó muy bien que yo era casado. Pensé que ni él lo sabía puesto que apenas tenía un mes de trabajar en el almacén.
Ni modo. Saqué una cajetilla de cigarros de mi chamarra y le ofrecí un Camel. Tomé uno y encendí los dos. Me puse mi reloj que había dejado sobre el buró. Tiré los condones que había comprado en la administración (ni modo de llegar con ellos a mi casa), le di un beso en la cabeza y, sin hablar, abandonamos el cuartucho.
Ya en la salida todavía me preguntó (¡otra más!): ¿Cuándo nos vemos?
-No sé –le contesté-, luego te llamo. Detuve un taxi, abrí la puerta, se subió y se fue. Yo me dirigí al restaurantito, frente al hotel, desde donde Alejandro observaba todo. Sabía que se encontraba ahí, así habíamos quedado. Me paré frente a él. Sacó su cartera y me dio mil pesos, dos de quinientos. Le golpeé levemente el hombro, di la vuelta y me retiré.
Ya en el metrobús, saqué el periódico de dos pesos que había comprado en la mañana y busqué la cartelera de los cines. Hoy mi vieja y mis dos hijas serían mis invitadas para disfrutar de la mejor película, a la salud de mi amigo Alejandro, por supuesto.
Todavía, antes de entrar a la casa, mi celular me avisó que había recibido un mensaje. Era de ella, sólo decía: “¿Pero, me quieres?” Decidí apagarlo, busqué mis llaves, abrí la puerta y entré.